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El caso de Fernando Hernández es patético, pues sus errores son constantes. Francamente, inaudito el terrible error arbitral que cometió uno de los peores representantes del arbitraje mexicano de la actualidad, Fernando Hernández, así como sus “asesores” del VAR ...

-El caso de Fernando Hernández es patético, pues sus errores son constantes.

Francamente, inaudito el terrible error arbitral que cometió uno de los peores representantes del arbitraje mexicano de la actualidad, Fernando Hernández, así como sus “asesores” del VAR (vi­deo assistant referee), que, más que un colabora­dor, se convirtió en un enemigo, sobre todo ante el nulo criterio y capacidad del silbante titular e in­fluye en la terrible sanción al portero del Cruz Azul, Sebastián Jurado, que resultó expulsado, perjudi­cando también al equipo cementero, que perdió un encuentro que debió culminar en empate.

Sorprendentemente, y para la alegría de todos, la comisión disciplinaria de la Federación Mexi­cana de Futbol decidió, atinadamente, echar para atrás la absurda decisión y retira el castigo de in­habilitar al expulsado Jurado, que podrá estar en el siguiente partido de los de azul ante los Xolos de Tijuana mañana por la noche.

Reconocer es un paso inmenso, algo que no sucedía en el tiempo de Arturo Brizio, que en el afán de apoyar a los árbitros les solapaba inmen­sos errores, dando generosamente la cara por ellos para evitar su desprestigio.

Ahora, espero que también las autoridades del balompié nacional, es decir, de la Federación, que son los responsables de impartir justicia, apliquen una sanción ejemplar tanto al silbante Hernández como a sus asistentes del VAR.

El caso de Hernández es patético, pues sus errores son constantes, ya ni hablar de su falta de criterio y autoridad. Urgen cambios en el seno del arbitraje del máximo nivel de nuestro balompié, urge sangre joven, urgen oportunidades para to­dos aquellos que muestren aptitudes en la Liga de Expansión, pues, sencillamente, la crisis es monumental.

El futbol gana con actitudes como la asumida por la Comisión Disciplinaria, pues el error resulta­ba del tamaño del estadio Azteca, francamente que se han ganado un voto de confianza; ahora toca el turno a los responsables del arbitraje, encabezados por Armando Archundia, de revertir la inmensa crisis en la que está inmerso su departamento.

Es un paso enorme, es una acción muy loable, sin embargo, le ha costado un punto al equipo ce­mentero y le ha otorgado dos inmerecidamente al Toluca, que, dicho sea de paso, está teniendo una campaña soñada. Mención aparte merece la directiva del equipo choricero por dejar, ante la mala campaña anterior, a Nacho Ambriz como su entrenador, están a tan sólo dos triunfos de conse­guir su boleto a la fiesta final del presente torneo y llevan un paso para imponer récords en la cosecha de puntos.

Por lo pronto, una buena para la FMF, de Yon de Luisa, aun así tienen mucho trabajo por delante.

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