Horacio de la Vega, campeón

Afortunadamente, al vaticinar públicamente hace cosa de seis años que la designación de Horacio de la Vega, al frente del deporte de la Ciudad de México, era muy esperanzadora, pues a sus años de deportista de alto rendimiento como pentatleta representando a nuestro ...

Afortunadamente, al vaticinar públicamente hace cosa de seis años que la designación de Horacio de la Vega, al frente del deporte de la Ciudad de México, era muy esperanzadora, pues a sus años de deportista de alto rendimiento como pentatleta representando a nuestro país en las competencias más relevantes como mundiales y Juegos Olímpicos, sumó conocimientos académicos de administración deportiva, dentro y fuera de nuestro país, incluso con postgrados que le dieron una gran capacidad de maniobra.

La gran prueba de fuego para De la Vega fueron los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, ya que desempeñó con mucho éxito la labor de sumar patrocinios para no seguir con la costumbre del deporte gubernamental que se limitaba a estirar la mano al presupuesto, y hasta ahí llegaban los recursos. Para fortuna de la organización de la competencia continental, la gran gestión del expentatleta y su equipo hizo que se multiplicaran los recursos para proveer de brillantez, así como una organización muy exitosa. Ahí quedaron esos grandes juegos panamericanos.

Horacio llegó al cargo como director del deporte capitalino hace seis años, para asumir una posición que francamente estaba en ruinas, pues sus antecesores en el cargo habían tenido gestiones deplorables, dejando al deporte del DF, en esos días, en pésimas condiciones. Ya ni hablar de las instalaciones deportivas, que también estaban en ruinas.

Los números que presentó Horacio de la Vega en torno al gran impacto positivo para la economía de la CDMX son extraordinarios, pero, más allá de ese determinante logro, está lo cualitativo, pues llevó a varios eventos en la gran ciudad, como el Maratón de la CDMX, a alturas insospechadas. Ya ni hablar de los innumerables eventos de gran nivel en los que el instituto a su cargo intervino de una u otra manera para que hayan sido todo un éxito. Le cito tan sólo el Gran Premio de Fórmula 1, así como los partidos de la NFL, NBA, campeonatos mundiales de diferentes especialidades. Una larga lista de éxitos.

Horacio es un gran activo del deporte nacional, no de la CDMX ni de ningún partido político o algún funcionario. Ojalá que no le cuelguen milagritos, pues insisto, es un directivo non que debe seguir aportando su gran labor en funciones de mayor responsabilidad. Es de esos mexicanos que se necesitan para crecer al deporte; su capacidad y talento probados en la batalla lo merecen.

Mi más sincera felicitación y el deseo de que continúe colaborando en el deporte de nuestro México, pues es un motor de éxito y crecimiento.

Pocos como él.

¡Enhorabuena!

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