Desde el Masters 2017 (IV)
Y el Niño, Sergio García, se hizo un Señor. Sencillamente maravilloso resultó el Masters 2017 en Augusta, Georgia. La ronda final pareció nuevamente, una historia ficticia para un buen guión cinematográfico, pues la trama se hacía cada vez más emocionante, pues ...

Pablo Carrillo
La neurona
Y el Niño, Sergio García, se hizo un Señor.
Sencillamente maravilloso resultó el Masters 2017 en Augusta, Georgia.
La ronda final pareció nuevamente, una historia ficticia para un buen guión cinematográfico, pues la trama se hacía cada vez más emocionante, pues poco a poco los siete involucrados en el posible triunfo se fueron decantando, Jordan Spieth tuvo un día muy desafortunado desde el mismo hoyo 1 donde mostró que no tenía mucho para competir, y mucho menos ponerse a la altura de los dos líderes de la noche del sábado Justin Rose el británico, así como el hispano, Sergio Niño García.
Al igual que Spieth, Rickie Fowler, Charly Hoffman y Ryan Moore, todos locales, poco a poco iban perdiendo golpes ante los líderes, sin embargo, García desde el inicio mostró que venía en un día espectacular y que claramente iba por el triunfo, en los hoyos 1 y 3, logró embocar dos birdies para tomar dos golpes de ventaja a las primeras de cambio ante el británico Rose, por cierto ganador de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, que tuvo los arrestos de regresar de una desventaja de tres golpes pues hizo bogey, uno arriba del par, en el hoyo 5 y se retrasaba a tres golpes del español con tan sólo catorce hoyos por jugar, si bien la ventaja era muy generosa, no era definitiva, y mucho menos ante el embate del inglés que le hizo birdie a los hoyos 6, 7 y 8 para igualar con Sergio en ocho abajo.
Al iniciar la segunda vuelta pensamos que el inglés obtendría su segundo Major después de haber ganado el US Open en 2013, pues un mal momento del de Castellón le hizo fallar dos segundos tiros en los hoyos 10 y 11, les hizo bogey, y se relegó dos golpes, parecía definirse todo para Justin, sin embargo el mal momento quedó atrás para el hispano que con embestidas dignas de un toro bravo, le hizo birdie al 14 para ponerse a uno del líder, águila al 15 que enloqueció a los asistentes, pues a pesar del birdie de Rose ahí mismo, todo se empataba a tres hoyos del final, algo increíble, nuevamente contraatacaba el flemático británico en el 16 con un nuevo birdie para tomar un golpe de ventaja que regresaría en el 17 con un muy inoportuno bogey, así es que el alarido del público asistente no se hizo esperar pues todo se definiría en el hoyo 18 y último, sin embargo García falló un putt muy corto para ganar el torneo y todo se definiría en el primer hoyo de desempate en el que Rose falló y García embocó birdie para terminar así uno de los torneos Masters, en sus 81 años de existencia, más emotivos. Gritos, porras, cánticos de olé olé olé y olé se escucharon en el final que resultó inolvidable.
Bravo Señor García…