Del plato a la boca
Profunda tristeza ha generado la salida del tapatío Checo Pérez del equipo McLaren

Pablo Carrillo
La neurona
Mientras que apenas hace un par de meses se manejaba la enorme posibilidad de que se llevara a cabo un Gran Premio de Fórmula 1 en nuestro país y que en él disfrutaríamos del talento de nuestros dos pilotos, Checo Pérez y Esteban Gutiérrez, ahora todo se está derrumbando.
Profunda tristeza ha generado la salida del tapatío Pérez de McLaren; los motivos reales los sabrán el propio piloto; Martin Whitmarsh, el mandamás del equipo, así como los patrocinadores que han estado detrás del volante nacional desde que era un niño, me refiero a Grupo Carso.
Suena muy extraño que hace un par de lunes le hayan enviado el contrato de 2014 a Pérez para que lo firmara, y el miércoles le avisaran que dijo mi mamá que siempre no.
Ahora la posibilidad para el tapatío es correr en un equipo menor, pues prácticamente todos los asientos en los equipos grandes están tomados, o simplemente dejar pasar 2014 e intentar regresar en 2015; sin duda que es muy joven y esa posibilidad existe.
Por donde se le vea es lamentable. Ahora, a esperar un arreglo con Lotus o Force India, pero eso cuesta muchos millones de euros, y no estoy tan seguro de que los auspiciadores de Checo estén en posibilidades de desembolsar varias decenas de millones de billetes comunitarios.
Por lo que hace a Esteban Gutiérrez, su permanencia en el equipo Suizo Sauber también es muy complicada a pesar del notable progreso que ha mostrado el volante regiomontano ante la supuesta venta del mismo a una empresa de capital ruso; sin embargo, y no lo descarte usted, se dice que podría verse al equipo suizo en caso de no cerrarse el negocio ruso, con dos pilotos mexicanos con el apoyo de Grupo Carso, a la postre uno de los mayores acreedores del equipo suizo, entrampado en severos problemas financieros.
Las posibilidades son varias y esperemos que en ellas se abra la oportunidad para los nuestros, pues tampoco es descartable en este momento el que los dos se queden sin correr en 2014.
Por lo que hace al Gran Premio de México, la posibilidad de que éste se realice el próximo año es nula, así como el asunto para 2015 cada vez es más lejano, pues a las autoridades de turismo de este país les tiembla la mano para apoyar con algo así como 40 millones de dólares por año para traer ese evento.
No cabe duda de que, como bien dijo mi querido amigo y colega, Juan Carlos Veraza, “nos podríamos quedar como el perro de las tres tortas”.
Ojalá que no.