Sanción ejemplar

Siempre he sido de los que piensa que los procesos de investigación de la Comisión Disciplinaría de la Federación Mexicana de Futbol para ejercer una sanción son demasiado enredados y terminan perdiendo mucho tiempo. Traigo esto a raíz de lo sucedido en el tan traído ...

Siempre he sido de los que piensa que los procesos de investigación de la Comisión Disciplinaría de la Federación Mexicana de Futbol para ejercer una sanción son demasiado enredados y terminan perdiendo mucho tiempo. Traigo esto a raíz de lo sucedido en el tan traído y llevado caso Kuri. Si el acto de soberbia del propietario de los Tiburones fue el viernes anterior, por qué se llevan una semana entera para dar a conocer la sanción.

Insisto, si se tienen las pruebas suficientes en la mano, como es el caso, porque todos vimos la imagen durante la transmisión del juego, debe de actuarse mucho más rápido.

Pero bueno, aquí lo más importante es que finalmente ya conocimos la sanción, misma que desde mi punto de vista es correcta.

Soy de la idea de que en esta ocasión la Federación Mexicana de Futbol actuó como lo tenía que hacer ante tal acto de soberbia y prepotencia por parte del señor Kuri Grajales. Su sanción se va a un año, en donde pierde el voto en la Asamblea de dueños, además de que no podrá bajar a la cancha, ni a los vestidores en los días de partido, entre otros temas, también importantes.

Ante tal acto grosero y prepotente con Edgardo Codesal, el propietario de los Tiburones no podía ser acreedor a una sanción menor.

Con esto se sienta un buen precedente para que el día de mañana propietarios, directivos, jugadores, técnicos y cualquier personaje de la famosa familia del futbol sepa que tiene que comportarse de forma correcta.

No por tener cierta jerarquía pueden hacer lo que quieran. Hay autoridades, como es el caso del señor Codesal, a las cuales se les tiene que respetar sin importar quién seas y cómo te llames.

Soy un convencido de que esta semana la Comisión Disciplinaria ha dado dos buenos golpes en la mesa, demostrando que pueden tomarse decisiones sin que les tiemble la mano.

Aplaudo la sanción ejemplar que se dio a conocer a principios de semana para la barra de Monterrey, por sus desmanes en el Cuauhtémoc. Como también reconozco este castigo para un propietario, que se ha encargado únicamente de nublar la brillante futbolística de su equipo por sus escándalos extradeportivos.

Bien, señores Rivas y De María, estas formas enérgicas de actuar son las que se necesitan para terminar con esos personajes que, desgraciadamente, no le hacen bien del futbol mexicano.

Ahora espero que esta sanción le sirva al señor Kuri, para entender que es un propietario de equipo que no puede actuar de cualquier forma por más que de repente se vea invadido por la pasión de este maravilloso deporte.

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