Claros favoritos
Con la memoria todavía fresca de la reciente coronación de los Guerreros de Golden State, llegó rápido la agencia libre de la NBA. Como ya es una costumbre, millones de dólares se repartieron a una importante cantidad de jugadores que han aprovechado, una vez más, el ...
Con la memoria todavía fresca de la reciente coronación de los Guerreros de Golden State, llegó rápido la agencia libre de la NBA. Como ya es una costumbre, millones de dólares se repartieron a una importante cantidad de jugadores que han aprovechado, una vez más, el impresionante aumento en los contratos multianuales. Ya son varios los años en la NBA en los que esta tendencia se hace presente, hasta algunos veteranos cuyas carreras no han sido espectaculares se han beneficiado, consiguiendo sumas de dinero que, tiempo atrás, nadie hubiera imaginado posibles.
Durante estos días en los que los principales directivos de los 30 equipos han trabajado de manera incesante, se han llevado a cabo varios movimientos que marcarán el futuro inmediato de la liga. Ya sea vía algún cambio o por medio de la agencia libre, el panorama de la siguiente temporada se ha visto alterado de manera significativa.
A pesar de todo lo ocurrido en estas dos semanas, la gran historia fue la falta de cambios relevantes en Oakland. Los actuales monarcas lograron lo que pocos anticipaban, han mantenido prácticamente intacta la base que les permitió dominar en los últimos tres años.
Primero, al darle a su estelar base, Stephen Curry, un multimillonario contrato que lo ha transformado en el mejor pagado de la NBA. Después, Kevin Durant llegó a un acuerdo por el que será recompensado económicamente, pero que, al mismo tiempo, le ha dado flexibilidad a la gerencia del equipo para poder firmar a otras piezas importantes del equipo. Gracias a ese sacrificio monetario, los Guerreros aseguraron los servicios de dos jugadores fundamentales, Shaun Livingston y André Iguodala, que, se anticipaba, podrían dejar la Bahía. Además, los campeones pudieron darse el lujo de adquirir a un par de elementos que reforzarán su banca, Nick Young, proveniente de los Lakers, y Omri Casspi, de Nueva Orleans.
Todos estos movimientos han sido un golpe tremendo para quienes aspiran a destronarlos, mientras Golden State se ve más fuerte que nunca, el resto de la liga intenta hacer lo necesario para poder mantenerle el paso.
El único contendiente serio de la pasada temporada que ha mejorado sustancialmente es Houston, que logró adquirir al talentoso Chris Paul, y que, junto a James Harden, conformarán una de las mejores parejas de bases en la liga. Pero, aunque en la Conferencia del Oeste existen equipos sólidos, y Oklahoma City hizo un interesante cambio al llevarse a Paul George de manera sorpresiva, por el momento ninguno de estos quintetos parece tener lo suficiente para arrebatar la corona a los Guerreros.
Mientras que en el Este los Cavaliers están en medio de la convulsión generada por la inesperada salida de su gerente, David Griffin, situación que ha irritado a LeBron James, al grado de que se especula que ésta podría ser su última temporada en Cleveland.
Falta mucho para que inicien las hostilidades, pero algo está claro desde ahora, Golden State es el claro favorito para levantar, de nueva cuenta, el trofeo O’Brien.
