A romper la tendencia

Con la llegada del verano regresa Wimbledon, uno de los eventos predilectos de los amantes del deporte. Esta nueva edición nos presenta múltiples historias de interés y especialmente en el caso de la rama varonil un draw con un número importante de candidatos a quedarse ...

Con la llegada del verano regresa Wimbledon, uno de los eventos predilectos de los amantes del deporte. Esta nueva edición nos presenta múltiples historias de interés y especialmente en el caso de la rama varonil un draw con un número importante de candidatos a quedarse con el título en el mítico All England Lawn Tennis and Croquet Club. Lo sucedido en Roland Garros (aunque, obviamente, en otra superficie) y lo ocurrido en las pasadas ediciones en el sagrado pasto londinense, ha abierto ese interesante abanico de posibilidades. No se ve a un claro favorito, aunque las apuestas apuntan al actual número uno del mundo, Novak Djokovic, que tendrá a importantes rivales en la búsqueda de conseguir repetir lo hecho hace un año, cuando derrotó en una emocionante final a Roger Federer.

El serbio va en pos de su tercer campeonato en Wimbledon y, a su vez, de convertirse en el primer ganador del certamen en dos años consecutivos desde que el propio maestro suizo ganó el último de sus cinco triunfos seguidos en 2007. Desde aquel hecho histórico, cuatro jugadores se han repartido el evento, pero nadie fue capaz de repetirlo al año siguiente.

Hoy Djokovic se ve como un firme candidato para conseguir lo que ni Federer, Nadal, Murray o incluso él no pudieron realizar con anterioridad. Su juego ha crecido considerablemente en pasto, un factor importante para esa mejoría, que le permitió ganar en 2014, ha sido el trabajo de su actual coach Boris Becker. El alemán conoce muy bien lo que se necesita para ser un gran jugador en una superficie que cada vez es menos utilizada en los circuitos profesionales y que él dominó en sus años como profesional. Precisamente hace 25 se consagró monarca en Wimbledon con apenas 17 años de edad, ganando la final al sudafricano Kevin Curren, para un año después ratificar lo hecho, jugando de nuevo un tenis espectacular, culminando la obra con su victoria sobre Iván Lendl.

Ahora, como entrenador, pretende obtener lo que hace más de dos décadas logró como jugador. Lo hecho con Djokovic es notable, claro que cuando comenzaron su relación laboral, Nole ya había ganado casi todos los torneos más relevantes de la ATP, pero algo le faltaba a su juego, y ahí es en donde entró Becker.

Ese era precisamente el reto que buscaba el germano, que expresó hace unos días que varios tenistas lo contactaron en estos últimos años para colaborar juntos, pero que únicamente decidió regresar al deporte que tanto le dio, una vez que Djokovic le pidió su ayuda. Desde que comenzaron a trabajar juntos en diciembre de 2013, los resultados han sido evidentes, regresando a lo más alto del ranking mundial, ha ganado la mayor cantidad de Grand Slams y Masters 1000 en ese periodo y su juego ha evolucionado, al grado de ser, hoy en día, uno de los mejores tenistas en la red.

Ahora se le presenta este complicado reto, de la mano de su actual mentor intentará romper la reciente tendencia en Wimbledon, e ingresar así a un selecto club de bicampeones en la era abierta.

Temas: