Dos joyas combinatorias en el Abierto de Dubái
El monarca mundial de ajedrez Emanuel Lásker dirigió sus pasos a la plaza principal de un pequeño pueblo de Alemania. Se aproximó a un grupo de mirones que seguía con vivo interés una partida de ajedrez. Observó el juego y de pronto el vencedor impregnado de la ...
El monarca mundial de ajedrez Emanuel Lásker dirigió sus pasos a la plaza principal de un pequeño pueblo de Alemania. Se aproximó a un grupo de mirones que seguía con vivo interés una partida de ajedrez. Observó el juego y de pronto el vencedor impregnado de la alegría y el entusiasmo de su victoria, al ver al forastero, lo invitó a jugar. Lásker aceptó y le dijo: “Con todo gusto. Sólo que le voy a dar una pieza de ventaja”.
El jugador local, que era el mejor del pueblo, le respondió: “¡Oiga, usted no sabe quién soy yo!”. A lo que Lásker respondió: “Precisamente por eso le voy a dar una torre de ventaja”.
El desarrollo de una partida de ajedrez proyecta el nivel del jugador. La lucha, sean los protagonistas principiantes, novatos, intermedios o pertenezcan a la élite, comunica emoción. No es la magnitud de fuerzas sino la oposición, el antagonismo, lo que carga de electricidad a actores y espectadores; acompañado del punto culminante y excitante: el rompimiento del equilibrio, con pluralidad de percepciones.
Este fenómeno agonal lo captaron a plenitud los griegos y lo transfirieron a sus ceremoniales fúnebres, como una manifestación de energía ante la inevitable muerte. La lucha convertida en simbolismo. Aquiles, a la muerte de Patroclo, organiza en su honor un festival de fuerza, destreza y carrera.
Lo atractivo de los deportes reside en el combate. La guerra, a lo largo de la historia, es inseparable del hombre. En la rapsodia XXIII de La Ilíada, de Homero, se relacionan cuatro acontecimientos: vida, muerte, religión y competencia. Estos rituales antiquísimos dieron origen a los Juegos Olímpicos y el esparcimiento y gusto por la competencia.
En los últimos días hemos presenciado partidas de alto nivel con grandes maestros de la talla de Carlsen, Gukesh, Nakamura, Caruana, Erigaisi, Yi, Wei. Disfrutamos con lo ingenioso y tan sorprendentes como fascinantes combinaciones. Esta fascinación no depende de la excelencia de la calidad; no nos confundamos. También ocurre en los diferentes estratos del conocimiento y técnica del jugador.
Mientras se reanuda el Noruega Chess Classic, en Stavanger, presentamos dos joyas combinatorias del Abierto de Dubai. Es un burbujeo de certámenes ajedrecísticos por todos los paralelos y meridianos del planeta.
El prodigioso ajedrecista Nihal, Sarin, de 20 años, de memoria extraordinaria, GM los 14 años y campeón mundial Sub 18 en 2020, crea una hermosa combinación en su victoria sobre el GM indio Prraneeth Vuppala.
Blancas: Nihal, Sarín, India, 2.693.
Negras: Prraneeth, Vuppala, India, 2.474. Siciliana, Cerrada, B23. R-2, Open de Dubái, 27–05-2025. 1.e4 c5 2.Cc3 d6 3.Ac4 Cf6 4.a3 Cc6 5.d3 a6 6.Aa2 g6 7.Ag5 Ag7 8.f4 Un movimiento que si bien retrasa el desarrolla del Cg1, contribuye, tras el enroque, a la activación de la T en la columna f. 8...0–0 9.Dd2 b5= 10.Cf3 b4 11.axb4 Cxb4 12.Ab3 Ab7 13.0–0 d5!? 14.e5 Cd7± 15.d4 f6 16.Ah4 cxd4? 17.Dxd4 Db6 Las blancas han detectado dos puntos débiles en la posición. Los alfiles trazan rombos en el tablero. 18.Dxb6 Cxb6 19.Af2! Cc4 20.Ac5 a5 21.Axe7 Tf7 22.exf6 Axf6 23.Axb4 axb4 24.Cxd5 Prraneeth rinde pues pierde calidad o pieza. Si: tras 24...Axd5 25.Txa8+ Axa8 26.Axc4 Tg7 (26...Axb2?? 27.Cg5 Ad4+ 28.Th1 Tg7 29.Cxf7+-) 27.Axf7 Txf7 28.Ce5+ con ventaja decisiva. 1–0.
Hace unos días en Sharjah el GM Iván Zemlyanskii, ruso de 14 años, cortó la racha invicta de Faustino Oro en la R-8. En el siguiente juego contra el chino Haochen hace un sacrificio intuitivo de calidad y en un final de D y C contra D y T, explota la debilidad de la estructura negra en flanco dama.
Blancas: Iván Zemlyanski, Rusia, 2.563. Negras: Jian, Haochen, China, 2.439. Giuoco Piano, C54. R-2, Dubái, 27–05-2025. 1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ac4 Ac5 4.c3 Cf6 5.d3 d6 6.Ag5 h6 7.Ah4 a6 8.Cbd2 Aa7 9.0–0 De7 10.a4 g5 11.Ag3 Cd7 12.d4 Cf8 13.dxe5 dxe5 14.Ad5 Cg6 15.Cc4 f6 16.Ce3 h5 17.Cf5 Axf5 18.exf5 h4 19.fxg6 hxg3 20.Axc6+ bxc6 21.hxg3 Dg7 22.Db3 0–0–0 23.Tfd1 Tde8 24.Dc4 Dh6 25.Tf1 Dd1+ 26.Cg1 Tb7 27.Ta3 Ab6 28.Tb3 Td8 29.Td3 e4 30.Td4 a5 31.Txb6+!?= cxb6 32.Df7+ Ta6 33.Dc4+ Tb7 34.b4 Txd4 35.Dxd4= Tc8 36.b5 Dh8? [36...cxb5 37.Dxe4+ Ta7 38.De7+ Ta8 39.De6 Tb8=] 37.Dd7+ Tc7? 38.bxc6+! Tb8 39.Dd6 Dg8 40.Ce2 Db3 41.Tg1 f5 42.g7 Dg8 43.Cd4 Dxg7 44.Dd8+ Tc8 45.Dxb6+ Ta8 46.Dxa5+ Da7 47.Dxf5 Db8 48.Dxe4 Te8 Las blancas visualizan una pequeña combinación decisiva. 49.Ce6 g4 50.Cc7+ Ta7 51.Dd4+ 1–0.
