Dos caras de la moneda
Hace unos 30 años, en un espacioso salón de la principal alberca de San Luis Potosí, en una reunión de entrenadores internacionales, durante una charla presenté unas estadísticas comparativas con el fin de apreciar, en forma objetiva, dura, acaso cruel, la real ...
Hace unos 30 años, en un espacioso salón de la principal alberca de San Luis Potosí, en una reunión de entrenadores internacionales, durante una charla presenté unas estadísticas comparativas con el fin de apreciar, en forma objetiva, dura, acaso cruel, la real posición de la natación mexicana y de América Latina. O del valor de un cronometraje en relación con la época.
La natación es un universo asombroso, espectacular en función a la mayor cantidad de récords mundiales que superan a los que se rompen en atletismo. Una de las razones se debe no tanto a la tecnología, sino a la temperatura y al espacio cerrado de las centros acuáticos, sin perturbaciones ni cambios de temperatura o ráfagas de viento en contra, o variación de la humedad, como sucede en atletismo. Por lo regular, en la alberca se compite en aguas de 27 grados Celsius.
Hace menos de 24 horas, en el momento de escribir estas líneas, cuando se vive una explosión de energía mundial con vistas a clasificarse a los Juegos Olímpicos de Tokio —¡en unos días viene el Trial de EU en Omaha!— en el Mare Nostrum, en la alberca Príncipe Alberto II de Mónaco, la potosina María José Mata Cocco, de 24 años, se convierte en la primera mexicana en cruzar la frontera de los 2´10”, con victoria en 2´09”57 sobre la francesa Lilou Ressencourt, 2´12”16, y la famosa campeona olímpica Katinka Hosszú, de Hungría, 2´12”77.
Mata Cocco señaló parciales de 50 m – 32.35, 100 m – 1:01.07; 150 m 1.35.02, 200 m – 2:09.57. Rompe el récord mexicano de 2.10.15. Qué extraordinario esfuerzo. Logra la marca olímpica B de 2.12.28. Su calidad le permitiría competir en la Onda II de Omaha con las mejores nadadoras de EU. Mata Cocco aprendió a nadar a los 3 años de edad y estudió ingeniería química en la U. A. de San Luis Potosí.
Sorprende que en un país con tanta violencia, corrupción, con tanto ladrón, simuladores y verborrea política, sin arquetipos de superación, pueda alguien distinguirse en el campo deportivo internacional. Y, sin duda, como reflejo de un esfuerzo familiar e individual, ajeno totalmente a los órganos de gobierno del deporte. Cuando se conoce el ingente esfuerzo que se necesita para recorrer los 200 m de mariposa en menos de 2.10, emociona su personalidad modélica de tenacidad.
Esta hermosa hazaña presenta otra cara. Mata Cocco es más rápida que el RM de 2.09.87 que señaló Andrea Pollack, de la RDA, en 1978, y que Mary T. Meagher, a la que vimos volar en la pileta del Escambrón, en San Juan, en 1979, en 2.09.77. Lo que significa, ¡ay!, que estamos a 43 años de retraso del concierto mundial.
