Divagaciones, referencias
De igual forma que el aforismo heracliteano establece que nadie se puede bañar dos veces en el mismo río, también se puede afirmar que ningún atleta puede correr dos veces el mismo maratón. Y nadie podría romper un récord que estableció en Nueva York en otra ...

Arturo Xicoténcatl
El espejo de tinta
De igual forma que el aforismo heracliteano establece que nadie se puede bañar dos veces en el mismo río, también se puede afirmar que ningún atleta puede correr dos veces el mismo maratón. Y nadie podría romper un récord que estableció en Nueva York en otra competencia en París. Y podría irse más allá: se puede considerar que el concepto de récord en el mundo del deporte es relativo. Y que las marcas o RM tanto en atletismo como en natación, en ciclismo y halterofilia, de hecho no representan el valor o referencia absoluta como lo manejan aficionados y profesionales.
Se recoge la referencia del esfuerzo que hizo un atleta en 100 m planos, pero no se toma en cuenta su posición en relación con el centro de gravedad del planeta. Los 100 kilos de metal que levantó el halterista en la circunferencia del Ecuador pesan más en el centro geográfico del Polo Norte.
Aun así, el concepto de récord se toma como algo absoluto. El 20 de septiembre de 2011 la Asociación Internacional de Maratones y Carreras de Ruta, junto con la IAAF, establecieron el concepto de “récord mundial entre mujeres”. ¿Realmente existe diferencia en en el esfuerzo en correr el maratón entre mujeres u hombres? Por costumbre, por tradición, hombres y mujeres compiten separados. Pero un hombre que corriera entre mujeres o una mujer que corra entre hombres bien puede romper un RM. Así sucedió con Paula Radcliffe, que se sirvió, además, de pace-makers, marcadores de paso o conejos para romper RM en maratón.
Ayer, cuando la keniana Mary Keitany corrió entre las mujeres en el Virgin London, en 2:17.01 resucitó el adormecido concepto y se habla de un récord mundial femenino, lo que provoca, en cierto sentido, confusión, pues en la mente de la mayoría de los aficionados al atletismo está firmemente grabado que el RM lo posee la inglesa Paula Radcliffe en 2:15.25, desde el 13 de abril de 2003. Mary Jepkosgei Keitany, de 35 años de edad, empleó conejos en parte de su recorrido. Los conejos son atletas que marcan el paso al protagonista central de una prueba. En atletismo no resulta igual correr con referencia que sin ella.
El RM de Radcliffe 2:15.25 posee tan alta calidad que corresponde a un crono de 2:01.40 entre hombres, en las tablas del especialista Dr. Bojidar Spiriev.
La IAAF estableció el término RM de maratón el 1º de enero de 2005. Antes se hablaba de mejor marca mundial porque las pendientes, subidas, bajadas, entre uno y otro, son muy diferentes. Conforme a las reglas, la IAAF no reconoce oficialmente las marcas del maratón de Boston porque entre la salida y la meta hay un desnivel mayor a los 42.195 metros. Los maratonistas corren de bajada. La primera vez que Armin Hary cronometró 10 segundos en los 100 m planos, la IAFF no reconoció el cronometraje como RM porque el desnivel de la pista era de un centímetro.
Divagaciones aparte, lo cierto es que este domingo en Londres se presenció un maratón de elevadísima calidad entre las mujeres cuando Mary Keitany (2:17.01) y la triple campeona olímpica en pista Tirunesh Dibaba, de Etiopía (2:17.56), cronometraron la segunda y tercer mejor marca de la historia. Keitany agitó a miríadas de espectadores cuando arrancó como un cohete y corrió los 10 km en 31:17 y la media maratón 1:06.53 más rápido que los parciales de Radcliffe, 32:01 y 1:08.02.
Keitany marcó en 2012 un crono de 2:18.37. Cinco años de esfuerzo, reduce su marca personal en casi minuto y medio. ¡Cuánto esfuerzo!