Sin conexión con el deporte
El Mosquito y el Toro Refiere Esopo que, revoloteando, un mosquito zumbador se detuvo en los cuernos de un toro.A punto de alejarse, preguntó: “¿Deseas que me quede?”.Y el toro respondió: “Pero si no noté tu llegada, tampoco notaré cuando te vayas”. ¿Quién ...

Arturo Xicoténcatl
El espejo de tinta
El Mosquito y el Toro Refiere Esopo que, revoloteando, un mosquito zumbador se detuvo en los cuernos de un toro.
A punto de alejarse, preguntó: “¿Deseas que me quede?”.
Y el toro respondió: “Pero si no noté tu llegada, tampoco notaré cuando te vayas”.
¿Quién daría la construcción de un edificio o de un puente a una persona sin estudios de ingeniería, quién contrataría a otro sin conocimientos de vuelo para pilotar una nave?
Todas aquellas personas que leen y estudian se dan cuenta que, mientras más leen y estudian, se extiende ante ellos un universo de conocimientos que nunca jamás podrán aprisionar. Ni siquiera alcanzan a tocar y conocer un granito de arena de esa inmensa playa del saber. Alguna vez, si la memoria aún es fiel, Leonardo da Vinci escribió a uno de sus adversarios para que eligiera un tema a debatir: astronomía, física, química, matemáticas, geometría, pintura, escultura, música, biología, arquitectura, historia, geografía. Hoy los cerebros más potentes no podrían hacer un desafío semejante. El progreso avanza aceleradamente y la mente humana no es capaz de almacenar tantos conocimientos como en el pasado. Todos somos grandes ignorantes.
A veces, en nuestro país, se percibe algo más que ignorancia porque la ignorancia es factible de rectificar o de intentar atenuar. En materia deportiva, la masa, en esta real irrealidad, cada vez se aleja más del deporte. Asiste a los espectáculos deportivos no con el interés de disfrutar y de aprender, sino de dejarse llevar por las emociones primarias, de violentar y destruir, como se ha presenciado en los estadios.
Algunos comunicadores deportivos gritan gol y golazo y ya es considerado, por la masa, especialista no sólo en futbol sino en todos los deportes profesionales y no profesionales, olímpicos y no olímpicos. ¡En verdad, tendremos especialistas deportivos?, ¿quién enseña a apreciar una crónica deportiva? En algunos boletines pergeñan, “ace tiempo”. Para qué discutir, la h es muda.
Llega Anna Lilia Ramírez Ortega a la Dirección de Alto Rendimiento de la Conade. Es licenciada en derecho, colaboró como secretaria ejecutiva del Sistema Estatal de Seguridad Pública en el estado de Michoacán. No ha estado vinculada al deporte ni a la educación física.
En 1970, el pensador español José María Cagigal observó, lo cual consideró un drama, que la ignorancia deportiva no se queda en la masa, como ocurre en otras actividades del conocimiento humano, sino que invade las esferas más altas. “Hay todavía algunos países donde los altos cargos directivos del deporte están ocupados, en su mayoría, por gente sin formación en materia deportiva o de EF. Es el terreno abonado para teorías desfasadas, sin entronque ninguno con la abundante y seria ciencia que ya a estas alturas existe en diversas partes del mundo sobre la materia”.
Cagigal (Bilbao, 1928-Madrid, 1983), helenista, humanista, licenciado en filosofía y letras por la Universidad Complutense de Madrid, graduado en EF en Barcelona, doctor en filosofía en la U. de Praga, con estudios de sicología en Fráncfort, Alemania, escribió lo anterior allá por 1970. Sus ideas coadyuvaron a transformar y coronar el deporte español en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.
Tantas cosas se desprenden…
Se colige que, a casi medio siglo de la expresión de Cagigal, aún no estamos en conexión con el deporte, como en otros países.