Nuestra realidad
Después de ver el partido de semifinales entre Gremio y Pachuca por el Mundial de Clubes, podemos llegar a varias conclusiones sobre lo que hoy en día es el futbol mexicano. Que el campeón de la Libertadores le gane un partido oficial al campeón de Concacaf es ...

André Marín
La autopsia
Después de ver el partido de semifinales entre Gremio y Pachuca por el Mundial de Clubes, podemos llegar a varias conclusiones sobre lo que hoy en día es el futbol mexicano.
Que el campeón de la Libertadores le gane un partido oficial al campeón de Concacaf es normal.
Que el Pachuca le haya competido de muy buena manera al Gremio y lo metiera en problemas en momentos del partido, también es normal.
Que un equipo brasileño siempre tenga un futbolista que haga una genialidad que defina la historia, es normal.
Que el equipo mexicano en el Mundial de Clubes siempre se quede en semifinales y termine jugando el partido por el tercer puesto, es normal.
Que vuelva a quedar claro que salirse de la Libertadores fue el peor error que pudieron cometer los directivos; hay que seguirlo señalando.
México tiene equipos para pelear en Sudamérica contra el que sea, nos queda claro.
Que los mejores futbolistas de nuestra Liga sean extranjeros, cada vez es más evidente, y el jugador mexicano pasa el tiempo y cada vez pierde más protagonismo.
Que seguimos lejos de los mejores equipos y las mejores selecciones del mundo, es más que evidente.
Nuestra realidad es que tenemos un futbol con buenos presupuestos, con buenos jugadores, con nobles aficiones, con buenos estadios y con buenas instalaciones, pero nos alcanza solamente para robar en la Concacaf.
Nuestra realidad es que tenemos directivos que le hacen un daño terrible a nuestro futbol.
Nuestra realidad es que solamente piensan en ganar dinero como sea, sin importarles el crecimiento de nuestro deporte más popular.
Nuestra realidad es que estamos lejos de ser potencia en el futbol.
Nuestra realidad es que cada vez los ricos pueden mucho más que los pobres.
Nuestra realidad es que el campeón de la Libertadores le gana con trabajos al campeón de la Concacaf.
Nuestra realidad es que siempre tenemos que ver la final del Mundial de Clubes por televisión sin tener en la cancha a uno de nuestros representantes.
Nuestra realidad es que tenemos un nivel regular. Hasta ahí... regular.
Nuestra realidad es que Pachuca le gana al campeón de África y pierde con el campeón de la Libertadores.
Nuestra realidad es que, el sábado, Pachuca jugará por el tercer puesto del Mundial de Clubes.
Ésa es nuestra realidad. No nos engañemos.
Twitter: andremarinpuig
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