El nuevo “campo de los sueños”

Es algo esencial, para muchos de quienes gustamos del maravilloso beisbol, el valorar los mejores filmes sobre el rey de los deportes. Es más, muchos amigos lectores estarían en un verdadero dilema al escoger un Top 5 de las mejores películas del diamante: dos de las ...

Es algo esencial, para muchos de quienes gustamos del maravilloso beisbol, el valorar los mejores filmes sobre el rey de los deportes.

Es más, muchos amigos lectores estarían en un verdadero dilema al escoger un Top 5 de las mejores películas del diamante: dos de las tres de Major League, por ahí Fever Pitch para algunos, otros, por supuesto, con 61*, o bien, The Sandlot, llega la gran 42, obviamente, The Natural, hasta para dejar Moneyball un poquito por fuera, con una nutrida lista de muy buenas piezas como Eight Men Out.

Aquí somos de la idea de que las películas donde participó el actor Kevin Costner son material casi sagrado: tanto Bull Durham (1988) como For The Love of the Game (1999) (curiosamente, como catcher y pitcher, respectivamente) ponen a dicho actor en un pedestal beisbolero y en una perspectiva estrictamente beisbolera son las mejores en su objetivo de relatar aspectos de la vida de los peloteros. Aunque, hay que decirlo: indudablemente la onírica Field of dreams (1989) evaporó la barrera de la simple popularidad para volverse icónica, legendaria y hasta una fecha en el carísimo calendario de las Grandes Ligas.

No es dato menor: en 2017, El Campo de los sueños fue seleccionada para preservación por parte del Registro Fílmico de Estados Unidos, por ser material cinematográfico considerado “cultural, histórico y estéticamente significativo”, claramente a favor de valores familiares y del apoyo en las circunstancias complicadas.

Todo este contexto nos lleva al juego que usted podrá presenciar el día de hoy a las 18:00 horas, tiempo del centro de México (FS2), el primero en la historia dentro del estado de Iowa, eso sí, en un campo a unos metros del original de la película, pues:  1) se deben cumplir los requisitos de seguridad y calidad del terreno, y 2) no quisieron trastocar el campo del filme, pues sigue siendo un atractivo turístico, seguramente ahora más lo será.

Si hay una frase que es recordada en la película, es If you build it, he will come, lo lograron precisamente con esa evocación donde podremos decir que se hace mucho más que historia: se crea empatía, se hace una realidad desde el corazón de un filme que nos llenó de sentimiento a quienes lo disfrutamos.

¿Quiénes mejores que los Yanquis y los Medias Blancas (claves en el filme) para una gala donde el beisbol será más que una fiesta? El diamante para llevar magia inesperada, una fecha para una historia que, afortunadamente, podremos presenciar.

Si tanto se ha discutido recientemente sobre cambios en el beisbol, indudablemente este juego en el campo de los sueños es un gran acierto y un encuentro del mejor beisbol del mundo con su siempre noble afición. ¡Bendita decisión!

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