Llega su momento; Ricardo Ortiz labra su camino

El marchista competirá en París 2024 con el compromiso de destacar

thumb
marchista Ricardo Ortiz

Ricardo Ortiz quedó a 34 segundos de clasificar a los Juegos de Tokio realizados en 2021. Para el marchista fue doloroso quedarse tan cerca, pero renunciar al sueño olímpico no era opción.

Con un estricto régimen de entrenamiento y con el apoyo de la Secretaría de Marina, el ciclo hacia París 2024 fue exitoso, además de cerrar el ranking de la World Athletics como el mejor tricolor.

Éste es mi tercer ciclo olímpico, (en Río 2016) tuve dos años que subí de categoría juvenil; en el segundo para Tokio me quedé a 34 segundos para calificar. Y en éste se da el pase por un buen margen y siendo el mejor tiempo de México.

Vamos a Olímpicos conscientes de que México ha tenido un historial exitoso en la marcha. Somos cinco marchistas que tenemos marca para representar al país, pero sólo tres podían clasificar (Ricardo, José Luis Doctor y Noel Chama), sabemos que no sólo es ir y ya, tenemos esa obligación de luchar por las medallas”, menciona Ricardo Ortiz en entrevista con Excélsior.

Ricardo logró la marca mínima en el Gran Premio Internacional Cantonés de La Coruña en mayo. Con el noveno lugar, registró un tiempo de 1:18:31 horas, suficientes para el pase directo a París 2024.

Entre las claves para su clasificación, el originario de Córdoba, Veracruz, apuntó a la disciplina.

Un día normal para mí empieza a las 6:30 am con sesiones fuertes de entrenamiento hasta las 10 am; después, a descansar y en la tarde retomar el entrenamiento de fortalecimiento. Alterno Ciudad de México, Guanajuato y Cuernavaca. Agradecido con la Marina por el respaldo y por portar su uniforme, es un orgullo. Somos bastantes atletas que vamos a olímpicos y respaldados por ellos, eso habla mucho de su trabajo con el deporte”.

Pero Ortiz, de 29 años, no podía dejar de lado a su hermano mayor, Alfonso. París 2024 es un logro que le atribuye por su papel como su entrenador.

Te ayuda la disciplina, querer hacer las cosas bien, pero también el trabajo de mi entrenador. Mi entrenador es mi hermano, llevamos 12 años trabajando juntos. Desde muy corta edad me ha llevado, me impulsa mucho y estar juntos en las buenas y malas nos dio la oportunidad de hacer historia para México”.

Alfonso Ortiz no podría estar más orgulloso del proceso de Ricardo, aunque al principio no fue sencilla la mancuerna de entrenador y discípulo.

Al inicio fue complicado, porque no agarramos el rol de ‘tú atleta y yo entrenador’, empezamos jóvenes, él con 18 años y yo 19. Fue difícil, pero ya estamos del otro lado”, expresa Alfonso.

A su favor, reconoce el ahora entrenador, fue la pasión por el deporte.

Yo practicaba la marcha en la preparatoria, me gustó porque veía a campeones del mundo. Yo lo jalé a este deporte. Fuimos buenos, estábamos siempre en las selecciones de futbol, basquetbol y voleibol de la escuela.

Pero él (Ricardo) siempre ha tenido esas ganas de competir y querer ganar. Lo recuerdo bien levantando un trofeo a los 10 años, por un torneo de futbol en donde vivíamos, aunque pequeño de estatura, siempre ha sido aferrado para jugar contra los más grandes. Por eso siempre digo que lo veo como un campeón”, cuenta el entrenador.

La admiración de Alfonso hacia su hermano menor va más allá de un podio: “Es una persona sencilla, humilde, pero un guerrero, he aprendido mucho de él, además de ser mi hermano es un atleta muy profesional, ante las condiciones adversas siempre se ha mantenido con la idea de ganar”.

Aquí podrás acceder a noticias en tiempo real

Conoce lo más viral en Facebook Trending 

Lee a los columnistas de Excélsior Opinión

clm