México-Brasil: Alek Thomas frente a su padre en el Clásico Mundial
Alek Thomas, jardinero de México, vivió una noche especial en el Clásico Mundial de Beisbol al enfrentar a Brasil, selección donde trabaja su padre Allen Thomas como preparador físico. Además brilló en el terreno al batear de 3-3 con jonrón y tres carreras producidas.

HOUSTON. México y Brasil ofrecieron una de las historias más curiosas del Clásico Mundial de Beisbol cuando Alek Thomas saltó al terreno para enfrentar al equipo donde trabaja su propio padre. En el dugout rival estaba Allen Thomas, actual preparador físico de la selección brasileña, observando cómo su hijo protagonizaba una noche redonda con el bat.
El jardinero de México no solo vivió un momento familiar especial. También brilló dentro del terreno al batear de 3-3 con un jonrón y tres carreras producidas, convirtiéndose en uno de los protagonistas del juego ante el conjunto sudamericano.
Para Allen Thomas, el momento fue tan emotivo como inesperado. Aunque ha pasado décadas dentro del beisbol profesional, reconoce que jamás imaginó vivir algo así.
Esta es la segunda vez que ocurre, pero sigue siendo algo muy especial”, explicó en entrevista. “Nunca habríamos imaginado en un millón de años que estaríamos en un escenario internacional y en dugouts opuestos”.
La historia de los Thomas está profundamente ligada al beisbol. Allen Thomas fue jugador de ligas menores dentro de la organización de los Medias Blancas de Chicago y, tras retirarse como pelotero, permaneció durante muchos años dentro del club como preparador físico, trabajando principalmente en el sistema de desarrollo.
Durante ese tiempo, Alek Thomas pasó buena parte de su infancia dentro de estadios de Grandes Ligas, corriendo por los pasillos del parque mientras su padre trabajaba con jugadores y prospectos.
Años después, ese niño que creció entre jaulas de bateo y dugouts terminó convirtiéndose en jugador de Grandes Ligas y en seleccionado nacional.
El vínculo de Alek Thomas con México también tiene raíces familiares claras. Su madre Marcella nació en Douglas, Arizona, ciudad fronteriza con Agua Prieta, Sonora, de donde provienen sus abuelos maternos. Esa cercanía con México terminó influyendo en la decisión del jardinero de representar al país en el Clásico Mundial de Beisbol.
Para Allen, ver a su hijo portar el uniforme mexicano también tiene un significado especial para toda la familia.
Fue muy especial ver a mi esposa y a su familia recordar sus días de infancia y ver hasta dónde ha llegado nuestra familia hoy”, contó. “Nos sentimos muy bendecidos y honrados de estar aquí”.
La emoción familiar convive inevitablemente con el espíritu competitivo del deporte. Aunque el orgullo de padre es evidente, Allen Thomas también vive el juego desde su responsabilidad con el equipo brasileño.
Claro que quiero que le vaya bien, es mi hijo, pero esto sigue siendo competencia”, explicó. “Quiero que todos se mantengan saludables. Como padre quieres verlo hacerlo bien, pero también quieres que tu equipo juegue bien y ver buen beisbol”.
Además, el preparador físico mantiene vínculos con varios integrantes del conjunto sudamericano. Durante su paso por la organización de Chicago, trabajó con algunos de los jugadores que hoy forman parte del roster brasileño.
Esto es muy único para mí porque tuve a tres de los jugadores de Brasil cuando estaban con los White Sox”, explicó. “Incluso ayudé a llevar a algunos de ellos a Grandes Ligas, así que también me siento en casa con este equipo”.
Así, el México contra Brasil dejó una escena poco común en el Clásico Mundial de Beisbol: un padre observando desde el dugout rival mientras su hijo brillaba con el bat en el mismo diamante.
Una historia que comenzó cuando Alek Thomas corría por los estadios donde trabajaba su padre… y que ahora suma un capítulo inolvidable en el escenario internacional del beisbol.
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