Haenyeo: las mujeres que bucean sin oxígeno hasta los 70 años en la isla de Jeju
Las haenyeo, buceadoras tradicionales de Corea del Sur, son un símbolo cultural, de resistencia femenina y sabiduría ancestral.

En la isla de Jeju, al sur de Corea del Sur, existe un grupo de mujeres cuya historia y estilo de vida desafían la lógica de la modernidad. Son las haenyeo, conocidas como las “mujeres del mar”, y su vida gira en torno a una tradición ancestral que consiste en bucear sin ningún tipo de equipo para recolectar recursos marinos, sin ayuda de tanques de oxígeno ni tecnología avanzada.
Pero las haenyeo no son solo una curiosidad folclórica. Son el reflejo de una cultura profundamente conectada con el océano, un símbolo de resistencia femenina, una joya de la identidad coreana y, recientemente, objeto de estudio científico por sus posibles adaptaciones genéticas únicas.
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¿Cómo viven las haenyeo y qué hacen exactamente?
Las haenyeo se sumergen en las aguas frías del mar del Este (también conocido como mar de Japón) para recolectar moluscos, erizos, pulpos, pepinos de mar y algas.
Lo hacen con trajes de neopreno, máscaras, aletas y un cuchillo, pero sin ningún tipo de tanque de oxígeno. Bucean con lo que tienen, con sus pulmones y su experiencia.
Pueden pasar entre cinco y siete horas en el mar, haciendo entre 30 y 100 inmersiones por jornada, llegando a profundidades de hasta 20 metros, incluso en invierno.
Su estilo de vida exige una condición física excepcional, resistencia al frío y un profundo conocimiento del mar.
Tradicionalmente, al regresar a la costa, las haenyeo venden lo que recolectan en mercados locales o lo entregan a cooperativas que organizan su trabajo.
Muchas de ellas forman parte de asociaciones que gestionan el acceso a las zonas de pesca, regulan los periodos de recolección y aplican normas de conservación para proteger el ecosistema.

¿Cuál es el origen de la tradición de las haenyeo?
La historia documentada de las haenyeo se remonta al siglo XVII, pero sus raíces son probablemente más antiguas.
Aunque al principio era un oficio masculino, durante épocas de guerra o migración, cuando muchos hombres estaban ausentes, las mujeres tomaron el papel de proveedoras, sumergiéndose en el mar para sostener económicamente a sus familias.
Así surgió una cultura única en Corea del Sur, una sociedad matriarcal insular, donde las mujeres eran las que traían el sustento, y los hombres, en muchos casos, se encargaban del hogar o la crianza.
En Jeju, por ejemplo, era más celebrado el nacimiento de una niña que el de un niño, y eran los novios quienes pagaban la dote.
Este cambio no solo marcó la economía local, sino que transformó el tejido social de toda la región, dándole a las haenyeo un estatus de respeto y autonomía que contrasta con los roles tradicionales del resto del país.
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¿Por qué las haenyeo son consideradas patrimonio cultural?
En 2016, la UNESCO incluyó a las haenyeo en su Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reconociendo su valor como guardianas de una tradición viva.
Este reconocimiento internacional busca proteger y visibilizar una forma de vida que, aunque admirable, está en riesgo de desaparecer.
En la década de 1960 había más de 30,000 haenyeo activas. Hoy quedan menos de 3,000, y la mayoría tienen más de 60 años.
Cada año, decenas se retiran o fallecen, mientras que las nuevas generaciones ya no quieren seguir esta forma de vida.
Pocas jóvenes están dispuestas a soportar el esfuerzo físico, el aislamiento y el peligro del mar. A pesar del apoyo del gobierno surcoreano con subsidios, escuelas de buceo y museos, el relevo generacional es casi inexistente.

Estudio revela que las haenyeo tienen una ventaja genética clave para la salud
Recientemente, la ciencia ha comenzado a interesarse en el cuerpo de las haenyeo. Investigaciones lideradas por genetistas como Diana Aguilar Gómez han revelado que, además del entrenamiento, su genética también podría haber evolucionado con el tiempo.
El estudio mostró que tienen una mayor capacidad para regular la presión arterial, lo que podría ser una defensa natural contra el esfuerzo del buceo prolongado.
También se identificaron variantes genéticas que les permitirían tolerar mejor el frío, lo cual es clave cuando se bucea durante horas en invierno.
Estos hallazgos han abierto la puerta a nuevas líneas de investigación en medicina cardiovascular y resistencia física, ya que podrían ayudar a desarrollar tratamientos para personas con hipertensión u otros problemas relacionados con la circulación sanguínea.
Documentales sobre las haenyeo
El documental “Las últimas mujeres del mar”, disponible en Apple TV, ofrece una mirada íntima y poderosa sobre la vida de las haenyeo.
A través de imágenes conmovedoras y testimonios directos, la producción retrata la lucha de estas mujeres por mantener viva su forma de vida frente al paso del tiempo y los desafíos del presente.
La serie no solo se enfoca en la dureza del trabajo en el mar, sino también en los lazos de amistad, la independencia que han construido y el empoderamiento femenino que representan.
Además, muestra cómo una nueva generación de mujeres jóvenes, apoyadas por herramientas modernas como las redes sociales, busca preservar esta tradición adaptándola al siglo XXI.