¿Qué es la terapia con luz roja y cómo ayuda a la salud de la piel?

La terapia con luz roja es utilizada para mejorar la apariencia de piel al activar las mitocondrias y aumentar el colágeno.

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Qué es la terapia con luz roja y cómo ayuda a la salud de la piel. Foto: Canva.

La terapia con luz roja ha ganado popularidad como una opción no invasiva para mejorar la apariencia de la piel y apoyar la regeneración celular. 

A continuación, te explicamos en qué consiste, cómo actúa en el cuerpo y qué precauciones debes considerar si estás pensando en integrarla a tu rutina de cuidado personal.

¿Qué es la terapia con luz roja?

La terapia con luz roja, también conocida por sus siglas en inglés RLT (Red Light Therapy), es un enfoque no invasivo que emplea luces de baja intensidad en el espectro rojo e infrarrojo cercano para estimular mecanismos regenerativos en los tejidos. 

Según Cleveland Clinic, este tipo de luz “puede mejorar la apariencia de la piel, al reducir arrugas, enrojecimiento, cicatrices y acné”.

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Qué es la terapia con luz roja y cómo ayuda a la salud de la piel. Foto: Canva.

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¿Cómo actúa dentro de las células?

El efecto fundamental que se propone de la terapia con luz roja tiene lugar dentro de las mitocondrias, que son las “centrales energéticas” de las células. Al recibir la energía lumínica, se supone que estas estructuras generan más ATP (la molécula energética celular), lo que permite que las células desempeñen mejor funciones de reparación, regeneración y renovación.

En términos más sencillos:

  • Las células pueden “trabajar mejor” al disponer de más energía.
  • Se favorecen procesos como la creación de nuevas células, reparación de tejidos y mejora de la vitalidad cutánea.

Desde el punto de vista dermatológico, Cleveland indica que se proponen los siguientes mecanismos para la piel:

  • Estimulación del colágeno: esta proteína es esencial para que la piel conserve su firmeza, elasticidad y estructura.
  • Activación de fibroblastos: son las células encargadas de sintetizar colágeno y otros componentes del tejido conectivo.
  • Mejora de la circulación local: el mayor flujo sanguíneo permite una mejor oxigenación y nutrición celular.
  • Reducción de la inflamación: calma tejidos irritados o afectados, lo cual puede mejorar rojeces y sensibilidad.
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Qué es la terapia con luz roja y cómo ayuda a la salud de la piel. Foto: Canva.

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Longitudes de onda: ¿qué rangos se usan y por qué importan?

De acuerdo con información de la organización Hospitales Universitarios, los dispositivos de terapia con luz roja suelen emitir en el rango aproximado de 630 a 850 nanómetros (nm), lo que les permite penetrar desde la epidermis hasta tejidos más profundos.

Algunos sistemas combinan luz roja visible con infrarrojo cercano para alcanzar metas diferentes (superficiales o más profundas).

La elección de la longitud de onda influye en el tipo de efecto buscado: algunos rangos favorecen la estimulación del colágeno, otros efectos antiinflamatorios o circulación.

Tipos de dispositivos para luz roja

El dispositivo más adecuado —y la frecuencia de uso— dependerá de la zona a tratar y si el tratamiento será en casa o supervisado profesionalmente, menciona la UCLA Health.

  • Camas de cuerpo completo, parecidas a las camas solares, para zonas amplias.
  • Cascos o gorras, pensados para el cuero cabelludo.
  • Mascarillas faciales, que se adaptan al rostro.
  • Paneles LED, que pueden montarse en pared o colocarse sobre una mesa.
  • Dispositivos portátiles o “varitas”, útiles para zonas puntuales del cuerpo.
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Qué es la terapia con luz roja y cómo ayuda a la salud de la piel. Foto: Canva.

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Seguridad, riesgos y contraindicaciones

Según la Academia Americana de Dermatología (AAD), la terapia con luz roja parece segura a corto plazo y no hay evidencia de que cause cáncer, pues no emplea radiación ultravioleta (UV).

  • No obstante, ciertos efectos adversos leves han sido documentados:
  • Enrojecimiento temporal, sensibilidad o irritación local.
  • Quemaduras o ampollas cuando el dispositivo se usa por tiempo excesivo o con intensidad incorrecta.
  • Riesgo ocular en exposiciones directas sin protección.
  • En pieles de tonos oscuros, existe un mayor riesgo de hiperpigmentación si hay sensibilidad aumentada a la luz visible.

Es importante señalar que los dispositivos suelen estar etiquetados como “cleared by FDA” (“liberados por la FDA”), lo cual indica que se consideraron de bajo riesgo para el público general, pero no garantiza eficacia para todas las aplicaciones .

La terapia con luz roja representa una herramienta prometedora en el ámbito del cuidado de la piel, gracias a su capacidad para estimular procesos celulares clave como la producción de colágeno, la mejora de la circulación y la reducción de la inflamación. 

Como con cualquier tratamiento, la recomendación principal es buscar orientación médica antes de iniciar, utilizar dispositivos regulados y siguiendo sus instrucciones.