Diputados avalan en lo general Ley del ISR: amplían el RESICO, pero acotan deducciones a empresas

Con 348 votos a favor y 118 en contra, el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general la reforma a la Ley del Impuesto sobre la Renta y sus disposiciones transitorias rumbo a 2027

La Cámara de Diputados avaló en lo general cambios a la Ley del ISR.
La Cámara de Diputados avaló en lo general cambios a la Ley del ISR.Especial

La Cámara de Diputados avanzó en la discusión de la reforma a la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR) y medidas transitorias para el 2027, en medio de acusaciones de que las nuevas restricciones a las deducciones empresariales terminarán afectando a quienes sí cumplen con sus obligaciones fiscales.

Mientras Morena y sus aliados defendieron el dictamen como una herramienta para cerrar espacios a la evasión y fortalecer la recaudación sin crear nuevos impuestos, PAN, PRI y Movimiento Ciudadano advirtieron que las modificaciones pueden encarecer el financiamiento, reducir los recursos disponibles para invertir y trasladar mayores cargas a empresas que generan empleos. El dictamen fue aprobado en lo general con 348 votos a favor, 118 en contra y cero abstenciones.

El presidente de la Comisión de Hacienda, Carol Antonio Altamirano, destacó que la reforma amplía los límites de ingresos para tributar en el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO): de 3.5 a cinco millones de pesos anuales para personas físicas, y de 35 a 50 millones para personas morales.

Eleva de 900 mil a un millón de pesos el monto máximo de ingresos exentos para actividades agrícolas, ganaderas, silvícolas y pesqueras, e incorpora controles sobre deducciones autorizadas y pérdidas fiscales, limita la posibilidad de disminuir estas últimas hasta por 50 por ciento de la utilidad fiscal del ejercicio y elimina el régimen opcional para grupos de sociedades.

Además, incluye estímulos vinculados con el Plan México y los polos de desarrollo, con vigencia prevista hasta 2030, para incentivar la inversión, la capacitación y la innovación.

Sin embargo, la oposición advirtió que estas nuevas disposiciones afectan a empresas que cumplen con sus obligaciones fiscales.

“No podemos pedirles a las empresas que generen más oportunidades mientras se les están quitando recursos para sostenerlas”, advirtió el priista, Emilia Suárez Licona. Agregó que efectivamente “México necesita una reforma fiscal, pero también medidas que protejan el empleo y la viabilidad de los negocios cumplidores”.

“Una cosa es perseguir el fraude y otra muy distinta es poner obstáculos a gastos legítimos y comprobados”, sostuvo la panista Verónica López, quien cuestionó que se endurezcan las reglas para deducir gastos empresariales mientras se rechazan alternativas para aliviar la carga fiscal de trabajadores y pequeños negocios.

Con pancartas en las que acusaron a Morena de rechazar apoyos para productores y empresarios, la legisladora demandó, a nombre de su partido, exentar de ISR el aguinaldo y evitar que quienes perciben hasta 12 mil pesos mensuales paguen ese impuesto.

También reclamó que el dictamen reduzca de 30 a 20 por ciento el límite para deducir intereses netos, una medida que, señaló, puede encarecer el financiamiento de los negocios.

“Acabamos de escuchar una serie de propuestas que ni el propio PAN pudo aplicar cuando fue gobierno. Y saben una cosa: el pueblo de México lo sabe, sabe que es un falso amor, que no es verdadero”, lanzó, en respuesta Carlos Hernández, por Morena.

“Es una propuesta más eficiente y más eficaz”, acotó el también morenista, José Narro. El legislador, de pasada, rechazó que exista corrupción o dispendio en el manejo de los recursos públicos. Su intervención transcurrió entre gritos de legisladores de oposición.

En Movimiento Ciudadano, la diputada Patricia Flores sostuvo que, mientras el discurso oficial se concentra en combatir a las factureras, las nuevas restricciones pueden terminar afectando a contribuyentes que sí cumplen con sus obligaciones.

“Cuando hay prisa no es por justicia, es por falta de dinero”, reprochó.

“Se aprieta a quien elude y se apoya a quien paga”, defendió Roberto Albores del PT, partido aliado del oficialismo.

Albores sostuvo que la reforma busca impedir que las empresas con utilidades reduzcan artificialmente su contribución mediante deducciones excesivas, sin elevar las tasas del impuesto. Explicó que se establecen límites diferenciados, con topes de deducción de hasta 96.67 por ciento de los ingresos para determinadas empresas y de 99 por ciento para pequeñas y medianas, además de restricciones al uso de pérdidas fiscales.

Luego de considerar que fue suficientemente discutido, el dictamen fue aprobado en lo general, para suspender la sesión, que será retomada mañana miércoles, para votarse en lo particular, a partir de las 09:00 horas, como se acordó en la Junta de Coordinación Política, como confirmó el líder de ese órgano legislativo, Ricardo Monreal.

También se subirá al Pleno el dictamen de la Ley de Ingresos de la Federación, para buscar aprobarlo el mismo día. De caso contrario, la discusión se retomará el jueves 15 de octubre.