Vivimos en un hoyo negro

Y pensar que todo este tiempo creímos que lo más complicado del universo era entender cómo funciona el WiFi.No, no estoy hablando de Estados Unidos gobernado por Donald Trump ni del mundo bajo sus amenazas arancelarias ni de México con sus titulares de terror. Hoy ...

  • Y pensar que todo este tiempo creímos que lo más complicado del universo era entender cómo funciona el Wi-Fi.

No, no estoy hablando de Estados Unidos gobernado por Donald Trump ni del mundo bajo sus amenazas arancelarias ni de México con sus titulares de terror. Hoy vengo a hablarles de algo mucho más impactante a nivel existencial: la posibilidad de que el universo entero sea un agujero negro. Sí, así como lo leen. Parece que mientras nosotros nos preocupamos por pagar la renta o encontrar el cargador del celular, los científicos están debatiendo si todo lo que conocemos está atrapado en una colosal prisión cósmica.

Según Charley Lineweaver y su equipo, el universo observable podría estar dentro de un agujero negro. ¿Cómo llegaron a esta conclusión? Bueno, resulta que, a medida que el universo se expande y la energía oscura crece, las condiciones parecen coincidir con las características de un agujero negro. Es decir, podríamos estar viviendo en un “agujero negro al revés”. ¡Qué alivio! Y yo pensando que mi vida era complicada porque olvidé descongelar el pollo para la cena.

Pero esperen, porque esto no es sólo una teoría loca para llenar titulares. Para que esto sea cierto, todo lo que queda fuera del universo observable tendría que ser un espacio vacío de densidad cero. Básicamente, nada de nada. Y aunque los cosmólogos creen que esta posibilidad es remota, no descartan reflexionar más sobre el tema. Reflexionar... mientras nosotros seguimos atrapados en el tráfico.

Ahora bien, ¿qué significa esto para nosotros? ¿Deberíamos preocuparnos? ¿Dejar de pagar impuestos porque técnicamente estamos en un agujero negro? Probablemente no. Pero sí podríamos usarlo como excusa perfecta para nuestras crisis existenciales: “No es que no quiera hacer ejercicio, es que estoy atrapado en un agujero negro”.

Así que ahí lo tienen: mientras seguimos lidiando con los problemas terrenales más mundanos, resulta que podríamos estar viviendo dentro de una inmensa singularidad cósmica. Y pensar que todo este tiempo creímos que lo más complicado del universo era entender cómo funciona el Wi-Fi.

  • Pero si lo vemos con esta perspectiva, con o sin hoyo negro, como morado, basta mirar una sola foto de nuestra galaxia o de cualquier nebulosa, para dimensionar que ni Trump ni Putin ni Musk ni nadie son nada (nada, de verdad nada) para alterar de la forma que sea el ritmo de la existencia de ese otro puntito azul y precioso que es tan nuestro como suyo: el planeta Tierra. Y siempre hemos sobrevivido a los personajes que en sí mismos son el hoyo negro.

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