Spotlight: encender la luz
¿Cuántas atrocidades de todo tipo han sucedido en la oscuridad? ¿Ahora esto sucede con más frecuencia o simplemente nos atrevemos a hablar más de esto?

Yuriria Sierra
Nudo gordiano
¿Cuánto tiempo la violencia permaneció en la sombra? ¿Por cuántos años miles de mujeres fueron objeto de agresiones sin que nadie lo notara? ¿Cuántas de ellas perdieron la vida, su empleo, su familia? ¿Cuántas atrocidades de todo tipo han sucedido en la oscuridad? ¿Ahora esto sucede con más frecuencia o simplemente nos atrevemos a hablar más de esto? Difícil responder esta última pregunta, lo que sí se puede hacer es enfatizar todo aquello que, hoy sabemos, es parte de la violencia cotidiana que vivimos las mujeres en nuestro país. Enfatizar para sumar esfuerzos y mejorar condiciones.
Los primeros cuatro meses del año fueron, como en todo lo que respecta en términos de violencia en México, los más dolorosos para las mujeres: mil 199 feminicidios y homicidios dolosos; diez casos por día, uno cada 2.5 horas. Las cifras son del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, y son aterradoras, en cuatro años pasamos de 610 crímenes a casi el doble.
Sin embargo, aún es difícil tener una precisión sobre el número de casos, el sistema judicial es la principal causa: “Los obstáculos para acceder a la justicia son inagotables, la falta de voluntad política mantiene a la impunidad como la reina imperante de la violencia feminicida en México, la falta de perspectiva de género en las investigaciones hacen que sea difícil que acreditemos el delito como feminicidio, pero, aun iniciándose como tal, los datos nos dicen que son pocas las sentencias de feminicidio en el país...”, afirmó Irinea Buendía, activista y madre de Mariana, una joven asesinada por su pareja en 2010, cuya muerte se quiso hacer pasar como suicidio, pero que, gracias a la labor de su madre, sentó precedente en la Suprema Corte para tratarse con perspectiva de género. Lo dijo ayer en la presentación de Spotlight, una iniciativa impulsada por Naciones Unidas y la Unión Europea que pisó ya terreno mexicano con la intención de mejorar, fortalecer, cambiar y garantizar todo el espectro legal, político y social que ha permitió que la violencia contra las mujeres escalara al punto en que contamos diez asesinatos diarios.
Será puesto en marcha en cuatro de los municipios más peligrosos del país para una mujer: Ecatepec, Naucalpan, Chilpancingo y Ciudad Juárez. Tendrá una inversión de casi 12 millones de dólares en sus primeros cuatro años. Spotlight, como su nombre lo dice, busca encender la luz, sacar de la sombra todo aquello que ha sucedido por años y de lo que ahora se habla con mayor frecuencia. Pero se trata también de dar el siguiente paso, no sólo decirlo, sino también preguntarnos qué se puede hacer para detener el aumento de la violencia y buscar las respuestas.
México atraviesa una de sus peores crisis de seguridad, y si, en suma, agregamos la violencia que generamos los unos con los otros por cuestiones sociales más que de crimen organizado, poco ayudaremos a que todo esto cambie. Porque no sólo son las mujeres: también en los primeros cuatro meses de 2019, 270 menores fueron asesinados en nuestro país, según cifras de Save The Children; es decir, tres muertes de niños y niñas por día. Apenas hace un par de días el caso de Germán, el joven de Manzanillo asesinado en un asalto en el que no opuso resistencia, nos demostró los alcances de esa violencia que desearíamos dejar de narrar. Por eso importa nombrar, sacar de la sombra.