Los más vulnerables

Lejos estamos todavía de conocer las cifras totales del desastre. Las cifras humanas fallecimientos y desaparecidos apenas se están procesando y contabilizando. Todas ellas cambiarán todavía con el paso de los días. El gobierno asegura que comenzó a levantar un censo ...

Lejos estamos todavía de conocer las cifras totales del desastre. Las cifras humanas (fallecimientos y desaparecidos) apenas se están procesando y contabilizando. Todas ellas cambiarán todavía con el paso de los días. El gobierno asegura que comenzó a levantar un censo desde los primeros días. Esperemos que, efectivamente, las cifras no aumenten dramáticamente en estas semanas. Y que, al igual que ha acontecido en estos dos últimos días, el número de personas que permanece entre las desaparecidas se reduzca conforme se les vaya localizando, deseablemente, con vida.

Las otras contabilidades, las que transitan por el plano de lo material (viviendas afectadas, infraestructura de comunicaciones, hotelera, de negocios, de servicios públicos, etcétera), se irán proyectando con más claridad en cuanto la emergencia pase la fase de la atención inmediata. Se estima, eso sí lo sabemos desde las primeras horas, que las pérdidas son (como lo será la reconstrucción) millonarias.

Pero en esta fase de atención de inmediato plazo hay tres grupos que parecen particularmente vulnerables y de los que no se ha hablado prácticamente nada y a los que el Estado mexicano tendrá que voltear a ver a la brevedad:

Personas con enfermedades terminales o con atención de alta especialidad. La infraestructura hospitalaria sufrió el mismo tipo de daños gigantescos, en muchos casos irreparables que complicarán o, en muchos casos, imposibilitarán la atención de personas con enfermedades terminales o tratamientos de alta especialidad. ¿Cuál es el plan del sector salud respecto a esta población que en la mayoría o casi totalidad de casos no puede interrumpir sus tratamientos sin poner en severo riesgo su propia vida? ¿Cómo canalizarlos a hospitales cercanos si sus familias, con o sin casa en pie en Acapulco, todavía no tienen certeza del futuro inmediato de un lugar de residencia? Éstos serán de los casos más complejos de atención integral para enfermos y su entorno más próximo en estos días y semanas inmediatas a la tragedia guerrerense.

Personas con alguna discapacidad. Aunque este sector poblacional no corre necesariamente los mismos riesgos que el mencionado líneas arriba, lo cierto es que la comunidad de personas con algún tipo de discapacidad se ve doblemente vulnerada en un contexto en que las muchas o pocas facilidades de infraestructura conseguidas o las rutinas de atención y de cuidados se ven comprometidas. La pregunta es la misma: ¿cuál será el plan del sector salud para garantizarles que su paso por este periodo de caos y de emergencia no resulte potencialmente mucho más doloroso y riesgos o para ellxs y todas sus familias.

Mascotas y fauna en general. Sabemos de sobra que los seres humanos no somos los únicos seres vivos que padecen un escenario de pérdida cuando se presentan desastres naturales. Por supuesto que, mientras más domesticados y cercanos a la esfera humana se encuentran, más altas son sus probabilidades de atravesar escenarios igualmente catastróficos y de abandono. ¿Cuál es el plan de Semarnat respecto a estos otros seres vivos, muchos de ellos de compañía, otros tantos de crianza para consumo humano, o los que ni una cosa ni la otra, aunque silvestres, también miran cómo Otis les arrebató algo, o mucho, o quizá todo?

Ojalá y los llamados siervos de la nación encargados en estos días por el gobierno de López Obrador y coordinados por Ariadna Montiel, Luisa María Alcalde y Rosa Icela Rodríguez para levantar el censo de personas afectadas por el huracán no olviden a estos grupos de personas y seres vivos, particularmente vulnerables en estas horas. El tiempo, para ellos, corre más aprisa y poderosamente en contra.

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