Gracias al Inai
Han pasado más de 15 años desde que se creó el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales Inai. Su labor, junto con la de muchos periodistas y medios comprometidos con la verdad, ha sido fundamental para destapar ...

Yuriria Sierra
Nudo gordiano
Han pasado más de 15 años desde que se creó el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai). Su labor, junto con la de muchos periodistas y medios comprometidos con la verdad, ha sido fundamental para destapar gravísimos casos de corrupción que, de otra forma, hubieran quedado ocultos.
Uno de los más sonados fue, sin duda, la Estafa Maestra, mediante la cual dependencias federales desviaron más de 400 millones de pesos a universidades públicas y empresas fantasma durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. Gracias a solicitudes de información y un arduo trabajo periodístico, se documentó, paso a paso, este fraude monumental.
Otro gravísimo escándalo ventilado es el de la Casa Blanca de Peña Nieto. Se descubrió que la lujosa residencia era propiedad de un contratista favorecido por el gobierno. La investigación dio lugar, incluso, a la renuncia y procesos legales contra funcionarios involucrados.
Otro hito en la búsqueda de la verdad fue la investigación sobre la desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en 2014. La labor del periodismo y la apertura a la información fueron esenciales para arrojar luz sobre un caso que estremeció al país y generó un clamor global por justicia. La transparencia, en este contexto, se convirtió en un antídoto contra la opacidad y la impunidad.
El caso de los sobornos de Odebrecht y Agronitrogenados, que involucró a varios funcionarios públicos mexicanos, entre ellos el exdirector de Pemex Emilio Lozoya Austin.
Asimismo, han salido a la luz redes de corrupción y conflicto de interés en diversos niveles de gobierno. Desde gobernadores corruptos hasta presidentes municipales coludidos con el crimen. Gracias a la transparencia, los periodistas han podido exhibir los vínculos entre política y delincuencia.
Por supuesto, la transparencia por sí sola no basta. Se requieren de medios y comunicadores valientes, tenaces y éticos para convertir la información en poderoso periodismo de investigación. Pero el acceso a datos públicos gracias al Inai, sin duda, ha ayudado a sanear, de una forma innegable, la vida pública en México.
Estos son sólo algunos ejemplos de cómo la transparencia ha sido una herramienta eficaz para combatir la corrupción en México. El Inai ha permitido que los periodistas tengan acceso a información que, de otra manera, sería imposible de obtener, y esta información ha sido fundamental para que la ciudadanía se entere de los abusos de poder de los políticos.
La transparencia es un derecho fundamental que debe ser protegido y promovido. El Inai ha sido un actor clave en la construcción de una sociedad más transparente y democrática, y su trabajo es indispensable para seguir avanzando en la lucha contra la corrupción.
La colaboración entre periodistas e Inai es un ejemplo de cómo la transparencia puede ser utilizada para combatir la corrupción. Esta colaboración debe ser fortalecida para seguir avanzando en la lucha contra la corrupción y la impunidad en México.
A medida que avanzamos hacia el futuro, la lección que nos brindan estos años es clara: la transparencia no sólo es una herramienta, sino un principio rector que, junto al periodismo de investigación, ilumina los rincones oscuros del poder y fortalece la base misma de nuestra democracia.
Sólo diré una cosa: Andrés Manuel López Obrador pudo ganar la Presidencia de México gracias a la autonomía de dos instituciones: el INE y el Inai. ¿Por qué, por qué su obsesión con dañarlas o desaparecerlas?