Cambio climático: la otra agenda prioritaria
Mientras México se prepara para enfrentar una temporada de lluvias torrenciales tras una intensa ola de calor que ha azotado a toda la República, recordé una respuesta que me dio Claudia Sheinbaum en una entrevista que le hice el año pasado sobre cuál sería su forma ...

Yuriria Sierra
Nudo gordiano
Mientras México se prepara para enfrentar una temporada de lluvias torrenciales tras una intensa ola de calor que ha azotado a toda la República, recordé una respuesta que me dio Claudia Sheinbaum en una entrevista que le hice el año pasado sobre cuál sería su forma de abordar los inevitables fenómenos derivados del cambio climático y la asertividad y honestidad intelectual de su respuesta, sin rollos electoreros, a mí me dejó una sensación de que estaremos en las mejores manos en este terreno: “Por un lado, contribuir a reducir emisiones, acelerando la transición energética y, por otro, adaptándonos al cambio climático, hay que trabajar en la adaptación”. Y sí, porque la realidad no tiene sala de espera: sólo acepta reacciones rápidas en el área de atención. Este tema, el cambio climático, es una agenda prioritaria y de seguridad nacional. Y Claudia Sheinbaum, la virtual presidenta electa, parece estar especialmente preparada para liderar este desafío.
Sheinbaum cuenta con una sólida formación ambientalista que la distingue de cualquier otro político en México. Su experiencia como integrante del Grupo Interdisciplinario para el Cambio Climático, que ganó el Premio Nobel, la posiciona como una figura clave para encabezar un gobierno con políticas públicas que prioricen la atención y adaptación a estos fenómenos potencialmente devastadores.
Los datos son alarmantes. Según el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, se estima que para el año 2050 la temperatura media anual en México podría aumentar entre 2°C y 4°C, lo que tendría impactos significativos en la agricultura, la salud, los recursos hídricos y los ecosistemas. Además, el país es altamente vulnerable a los eventos climáticos extremos, como sequías, inundaciones y huracanes, que han aumentado en frecuencia e intensidad en las últimas décadas.
Ante este escenario, Sheinbaum ha presentado propuestas muy concretas para enfrentar el cambio climático. Durante su campaña se comprometió a impulsar una transición energética hacia fuentes renovables, con el objetivo de que el 50% de la energía eléctrica provenga de estas fuentes para el año 2030. También ha propuesto fortalecer la resiliencia de las ciudades y comunidades ante los impactos del cambio climático a través de la implementación de infraestructura verde, sistemas de alerta temprana y programas de gestión de riesgos.
Además, Sheinbaum ha destacado la importancia de la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad como una estrategia clave para mitigar y adaptarse al cambio climático. Ha propuesto la creación de un fondo para la conservación de los bosques y selvas del país, así como el fortalecimiento de las áreas naturales protegidas y la promoción de prácticas agrícolas sostenibles. Estas propuestas son alentadoras, pero su implementación requerirá de un esfuerzo coordinado y sostenido a nivel nacional y local. Y no sólo desde la esfera gubernamental. El próximo gobierno deberá trabajar de la mano con la sociedad civil, el sector privado y la comunidad científica para desarrollar políticas públicas efectivas y basadas en evidencia.
Además, será crucial abordar las desigualdades sociales y económicas que exacerban la vulnerabilidad al cambio climático. Las comunidades más pobres y marginadas son las más afectadas por los eventos climáticos extremos, por lo que el próximo gobierno deberá garantizar que las políticas de adaptación y mitigación beneficien a todos los mexicanos, especialmente a los más vulnerables. El cambio climático es un desafío global que requiere acciones urgentes y coordinadas a nivel nacional e internacional. México tiene la oportunidad de convertirse en un líder en la lucha contra el cambio climático y Claudia Sheinbaum parece estar preparada para asumir este desafío. Sin embargo, el éxito dependerá de la voluntad política, la participación ciudadana y la capacidad de implementar políticas públicas efectivas y equitativas.
Es momento de que el cambio climático se convierta en una agenda prioritaria y de seguridad nacional para México. El futuro de nuestro país y de las próximas generaciones está en juego y no podemos darnos el lujo de ignorar esta amenaza global. Ojalá el liderazgo de Claudia Sheinbaum y el compromiso de todos los mexicanos logre construir un México resistente y resiliente ante estas realidades que seguirán poniendo a prueba a las sociedades de todo el planeta.