El Bronco, el INE y doña Margarita
Nada diferente a lo visto en las precampañas ha pasado en estas primeras semanas con las que la contienda oficialmente ha iniciado. Es tan básica la estrategia electoral de los candidatos, que la nota se la llevan temas periféricos.
EL BRONCO, ADENTRO…
Asunto muy desgastante ese de meter, a última hora, en el registro oficial de candidatos al independiente Jaime Rodríguez, El Bronco. La última semana no se ha hablado de otra cosa más que de los fondos y formas observados alrededor de esta nueva alternativa con que la ciudadanía mexicana contará para elegir a su presidente, que, aunque posible, tiene muy pocas probabilidades de llegar. Ya el tiempo le demostrará al nuevo candidato que la campaña exitosa que pudo hacer en Nuevo León no se parecerá en nada a la que emprenderá a nivel nacional. El tiempo y las circunstancias son diferentes y su imagen pública llega tan deteriorada como desaseado fue el proceso que lo llevó a contender. Como imagólogo me atrevo a predecir que el norteño personaje no verá cumplido su aparente objetivo de ser Presidente de México, por varias razones que han demeritado el valor de su imagen pública y que a continuación les expongo: 1) Que la imagen pública que dejó como efímero gobernante no fue buena, pues para los neoleoneses su ejercicio fue un acto de mucho ruido y pocas nueces. 2) Que las anomalías encontradas por el INE en las firmas recabadas de apoyo a su candidatura fueron comprobadas, al grado de que, juntas, podrían ser perseguidas como delito merecedor de cárcel. El Bronco llega así a una candidatura carente de probidad, y ahora será muy fácil pensar que si así se comportó como aspirante, como presidente podría ser peor. 3) Que el proceso del Tribunal Electoral que lo validó fue tan deplorable, que sacrificó con su controversial veredicto en aras de la legalidad, no solamente a la justicia, sino al propio beneficiado. 4) Que la situación alimente el sospechosismo acerca de que hubo mano negra en la decisión de los magistrados y que esa candidatura no tiene el objetivo de ganar, sino el de hacer propaganda negativa para quitar votos a los rivales incómodos al sistema. Estas razones me son suficientes para pronosticar que la imagen pública de El Bronco se convertirá en el obstáculo más grande para todo lo que intente hacer y que ésta impedirá que logre cualquier objetivo que le hayan propuesto.
LA CREDIBILIDAD DEL INE…
El verdadero problema de este bronco asunto no es la descalificación del candidato que acabo de exponer, sino la repercusión de imagen pública que le causa al Instituto Nacional Electoral (INE). Resulta que la gente no percibe al Tribunal Electoral como ajeno al INE, sino como una instancia dentro de él, lo cual es erróneo, pero la ignorancia popular también juega en el terreno de la imagen pública. Mucha gente cree que el INE “se vendió al gobierno” para que don Jaime le quitara votos al puntero, pero restándole credibilidad a la institución al permitirle estar en la boleta. Explico mejor la repercusión: ¿se acuerdan de lo de “al diablo con las instituciones” que dijo ya saben quién? Pues ahora le han dado al célebre personaje argumentos suficientes para descalificar el proceso electoral en el caso de una final apretada que lo desfavoreciera. Soltar al tigre será ahora más fácil, y lo peor del caso es que ahora los ignorantes creerán que su dueño tiene razón y hasta lo alimentarán para que esté más fuerte y haga más daño. Existe entonces un peligro inminente, de ahí la gravedad del error de incluir a El Bronco en la boleta.
¿Y MARGARITA?...
Pues ahí la lleva y su repercusión en los porcentajes de intención de voto ya se hizo sentir, pero esto, lejos de ser bueno para ella, la convierte en una ironía política, pues ahora resulta que su presencia será la principal impulsora de la campaña del puntero, el enemigo político, al restarle votos al del segundo lugar, su enemigo personal. No en balde circula ya una campaña en redes sociales pidiéndole que renuncie y se una a la candidatura del que antes denostó, para darle votos, objetivo que veo muy difícil de lograr por el antecedente egoísta que le llevó a renunciar al PAN, dividiéndolo. Así las cosas, prepárense para ver que todo siga igual, ya sólo quedará presenciar algún rígido debate y luego a tronarse los dedos.
