Pobreza baja, recompensas suben

Ahora bien, si alguien no se siente cómodo con temas de narcomenudeo, siempre puede elegir ser dirigente partidista de Morena.

En la semana, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que en México la población en situación de pobreza multidimensional pasó de 46.8 a 38.5 millones de personas entre 2022 y 2024, lo que significó que 8.3 millones de personas salieran de esta condición. Ésa es la buena noticia, la mala es que aumentó el porcentaje de población vulnerable por carencias sociales en 2.7 puntos y alcanzó 32.2% en 2024. El acceso a servicios de salud sigue en caída libre a pesar de que desde la presidencia se trate de poner un curita para tapar la herida.

Sin embargo, a los millones de personas que siguen viviendo en pobreza se les puede decir que no se desesperen porque México es una tierra de las oportunidades infinitas, sólo que hay que saber dónde buscar. Si alguien no alcanzó la beca del bienestar o no le cayó el depósito del programa Sembrando Votos, siempre puede hacer carrera en profesiones de alta rentabilidad, como ser freelancer de la DEA.

Esta semana, el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció recompensas millonarias por información que lleve a la captura de narcos mexicanos cuyos alias parecen sacados de una posada familiar. Está ofreciendo 10 millones por El Abuelo; 5 millones por Poncho y El Gordo, 3 millones por Güicho y  El Kamoni,  porque hasta en los microbuses hay rutas y en el hampa hay escalafones. Para los más ambiciosos, el país vecino ofrece 50 millones por información que lleve al arresto del presidente venezolano Nicolás Maduro.

Ahora bien, si alguien no se siente cómodo con temas de narcomenudeo, siempre puede elegir ser dirigente partidista de Morena. En menos de un año se puede ahorrar lo suficiente para irse de vacaciones a Asia y hospedarse en hoteles de gran turismo. En este sector, la experiencia previa es opcional, pero es requisito indispensable ser hijo o hija de algún histórico del movimiento, fundador con fuero o servidor público en retiro, pero no en descanso. Los partidos políticos han perfeccionado el arte de transformar discursos en cuentas bancarias llenas y agendas saturadas de vuelos internacionales.

Si no convence la vida de dirigente, siempre puede ser un diputado oficialista. Ahí está la magia, pues un sueldo oficial anual de alrededor de 1 millón 500 mil se puede estirar dos, tres, cuatro veces o las que sean necesarias para cubrir viajes internacionales, comidas de lujo, joyas, relojes finos y prendas de diseñador. Es un trabajo donde votar “sí” a todo sin cambiar una sola coma, garantiza estabilidad laboral, blindaje político y un guardarropa de pasarela.

Si la política no es algo atractivo, puede buscarse un contrato en alguna obra emblemática o algún tren que se esté construyendo. También se puede buscar un puesto en alguna aduana mexicana. No se necesita saber de comercio exterior, pero sí entender que ahí se mueve mercancía, presupuesto y “voluntad institucional” en grandes cantidades. Algunos entran sin saber lo que es un arancel, pero salen sabiendo lo que es una colección de relojes y propiedades de lujo.

El Inegi podrá reportar mejoras estadísticas, pero para los políticos la verdadera medición de la prosperidad nacional se encuentra en los ingresos no declarados, las propiedades sin explicación, y las cuentas bancarias que crecen más rápido que el PIB nacional.

El reporte del instituto confirma que la pobreza baja, pero las oportunidades para enriquecerse de manera creativa suben. México es el país donde las estadísticas oficiales y las fortunas inexplicables coexisten como dos gráficas paralelas, una desciende en los informes y la otra se dispara en los paraísos fiscales.

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