El vicio maestro
El martes de la semana pasada, el crimen organizado en Ecuador paralizó varias ciudades de ese país detonando explosivos, secuestrando policías y hasta irrumpiendo en un canal de televisión durante una transmisión en vivo. La violencia se desató a partir de la fuga, ...
El martes de la semana pasada, el crimen organizado en Ecuador paralizó varias ciudades de ese país detonando explosivos, secuestrando policías y hasta irrumpiendo en un canal de televisión durante una transmisión en vivo. La violencia se desató a partir de la fuga, en diferentes prisiones, de los líderes de dos bandas criminales. En respuesta, el presidente Daniel Noboa declaró un Estado de emergencia de 60 días, movilizó al ejército y designó como grupos terroristas a 22 bandas de narcotraficantes. No obstante, la noche del viernes todavía se fugaron otros seis reclusos de la cárcel más grande de Ecuador. Ante esto, Noboa reconoció que su país requerirá asistencia militar extranjera para combatir la inseguridad. “Hemos aceptado el apoyo de Argentina y de Estados Unidos. No es momento de ego o vanidad, de decir: ‘no, vamos a proteger nuestra soberanía’ ”, admitió el presidente Noboa en una entrevista. Por lo pronto, esto demostrará que los países pueden cooperar activamente, más allá de sus fronteras y de la Interpol, para enfrentar juntos a las organizaciones criminales, las cuales les llevan décadas de ventaja, estableciendo alianzas internacionales entre ellas. En cuanto a nuestros hermanos ecuatorianos, lo que nos merecen no es compasión, sino empatía. Resulta que, de las dos bandas criminales relacionadas con la crisis de Ecuador, una está ligada al Cártel de Sinaloa (el mismo que, por cierto, acaba de realizar su segundo desfile —el primero fue en septiembre del año pasado— en Chiapas) y la otra está asociada con el Cártel Jalisco Nueva Generación. Ya sabíamos que teníamos en nuestro deshonroso palmarés las seis ciudades más peligrosas del mundo y que el narco mexicano se erigía como el quinto empleador en nuestro país, con una nómina más grande que la de Pemex, pero, ahora, la más reciente publicación del Índice de Crimen Organizado nos ubica como el tercer país del mundo con más criminalidad. En comparación, Ecuador está en el onceavo puesto. La diputada presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Marcela Guerra Castillo, ha dicho que la violencia del narco en Ecuador debe ser una advertencia para nosotros, sobre todo de cara a las elecciones, y recordó que el Pentágono de Estados Unidos considera que el crimen organizado en México ya domina más de un tercio del territorio. En la misma línea, el magistrado del TEPJF Reyes Rodríguez Mondragón ha asegurado que el reto más alarmante que enfrentaremos durante este año será la intervención del crimen organizado en las elecciones. Por su parte, los expertos advierten que las elecciones de este año serán las más sangrientas de la historia. Datos de las consultoras Integralia y Etellekt muestran que las víctimas de violencia electoral han venido aumentando desde 2018, acumulando ya más de 1,536 actos de violencia, según un estudio de Data Cívica, y que el 75% de las víctimas son aspirantes de oposición o sus equipos en las 32 entidades de la República. Todavía no inician las campañas y ya van 85 asesinatos relacionados con el actual proceso y sólo en estos primeros días del año se han registrado dos asesinatos, un atentado, una camioneta incendiada y otra baleada. Siendo este un año en que habrá elecciones en 70 países, podría ser el momento ideal para proponer, y aceptar, una cooperación internacional más estrecha en contra del crimen organizado y su injerencia en las elecciones.
VANIDAD
Antes de su prohibición, en 1974, las capas de piel de ornitorrinco eran tan apreciadas, que casi los extinguieron. Se requerían más de 70 ejemplares para hacer una sola capa de 54 cm de ancho por 56 cm de largo.
