Y cuando la pandemia bajó, el cáncer había subido
La pandemia por covid19 detuvo casi todo el sector salud. Pero al cáncer no. Y menos en las mujeres, que, si antes llegaban tarde a atenderse, hoy llegan en fases muy avanzadas, difíciles de curar. Viene el 19 de octubre, Día Internacional de la Lucha contra el ...
La pandemia por covid-19 detuvo casi todo el sector salud. Pero al cáncer no. Y menos en las mujeres, que, si antes llegaban tarde a atenderse, hoy llegan en fases muy avanzadas, difíciles de curar. Viene el 19 de octubre, Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, y el escenario nacional no luce nada halagüeño. Para los médicos y organizaciones civiles como la Fundación de Cáncer de Mama (FUCAM), el principal problema que ven es el miedo, la falta de información que tienen para acudir al médico y hacerse una mastografía y los tabúes que hay entorno a esta enfermedad. Adicional a esto, a los médicos de primer nivel y hasta los especialistas, les falta más capacitación para detectarlo. La situación no ha cambiado de un sexenio a otro, sigue habiendo falta de radiólogos expertos en el análisis de las mamas. De nada sirve tener mastógrafos, si no hay especialistas que sepan interpretar correctamente los estudios de radiografía.
Con más de 18 años de experiencia, Kictzia Yigal Larios, médica especialista en Imagen Mamaria e Intervención y jefa de Radiología de la FUCAM, considera que el médico radiólogo juega un papel muy importante, ya que no sólo elabora un diagnóstico para el paciente, también puede evaluar la extensión del padecimiento y compartir con el médico tratante los lineamientos para el mejor tratamiento. Lamentablemente, en nuestro país sólo hay alrededor de tres a cuatro mil radiólogos, y de éstos, sólo mil son especialistas en mama.
Lo trágico es que la gran mayoría están concentrados en las grandes ciudades, dejando en el abandono las zonas más marginadas del país. Y el problema central es que todas las fallas en el diagnóstico son trágicas, porque evitan que alguien con cáncer de mama en fase inicial, pueda tratarse a tiempo. Hoy, existen distintos métodos de diagnóstico para el cáncer de mama, como el ultrasonido, la mastografía convencional, la tomosíntesis, o la resonancia magnética. De 2016 a la fecha, sólo algunos hospitales e instituciones, como el Nacional de Cancerología o la FUCAM realizan la mastografía contrastada, que es un método de imagen de rayos X que permite a los médicos radiólogos estudiar las mamas de manera similar a la mastografía convencional, administrando un medio de contraste a través de una inyección intravenosa, el cual permite visualizar de una manera más fácil los vasos sanguíneos anormales que permiten el crecimiento de los tumores malignos.
Para Jorge Enrique Monges Jones, jefe de Servicios Médicos de la FUCAM, disponer de métodos de diagnóstico avanzados permite afrontar de mejor manera la atención de esta enfermedad. Aunque la mastografía contrastada no es para todas, sólo para aquellas que se sospecha la presencia de una lesión que no se ha podido aclarar con la mastografía convencional o pacientes que tienen factores de riesgo para desarrollar cáncer de mama. Pero es una nueva opción que se impulsa con la campaña Alianza por los contrastes de la vida, promovida por Bayer México, FUCAM y Ridacam y que vale tener presente.
ABATELENGUAS
El gobierno creó el Comité de Nueva Normalidad en el que participan las secretarías de Salud, Economía y Trabajo, así como el IMSS, para actualizar los lineamientos de seguridad sanitaria para la continuidad de las actividades económicas ante covid-19. En otras palabras, le siguen cavando su tumba al Consejo de Salubridad General, que era el máximo órgano que dictaba las directrices a seguir en temas de salud y que, desde el inicio de la pandemia, fue hecho a un lado. Se entiende que los integrantes del gabinete que forman parte del consejo no digan nada, pero no se entiende el silencio del rector de la UNAM, Enrique Graue, ni de las Academias de Medicina y Cirugía, ni del sector farmacéutico, que también integran el consejo. En fin, calladitos se ven más bonitos.
BAJO EL MICROSCOPIO
Durante su comparecencia en la Cámara baja, el director del ISSSTE, Pedro Zenteno, informó que el rezago quirúrgico provocado por la pandemia de covid-19 fue de tres mil 12 cirugías pendientes, y hasta la fecha se han realizado dos mil 64; faltan 948 por realizar. Dijo que existe un déficit muy importante en infraestructura en el primer nivel de atención, donde 80% de los derechohabientes se atiende. Lo que no dijo es cómo van a atender este rezago. Ojalá que éste sea uno de los cambios que, aseguran, se avizoran en el ISSSTE.
