Uruguay da el paso que AL no se atrevía: legaliza la eutanasia
Uruguay sorprendió a los países de América Latina, incluido México, al aprobar una ley que autoriza la eutanasia bajo ciertas condiciones. Colombia y Ecuador despenalizaron la eutanasia que es la muerte asistida por un médico a través de fallos judiciales, pero ésta ...
Uruguay sorprendió a los países de América Latina, incluido México, al aprobar una ley que autoriza la eutanasia bajo ciertas condiciones. Colombia y Ecuador despenalizaron la eutanasia (que es la muerte asistida por un médico) a través de fallos judiciales, pero ésta es la primera vez en la región que se aprueba mediante una ley. En México aún estamos lejos de llegar a aprobar la muerte sin dolor porque no hay los consensos políticos para avalar una ley de estas dimensiones y el camino que tenemos, por el momento, es la ortotanasia, que podría convertirse, como bien lo dice la ministra en retiro de la Suprema Corte y actual diputada federal por Morena, Olga Sánchez Cordero, en la puerta de entrada a la eutanasia.
Hace unas semanas, la legisladora presentó ante el pleno de la Cámara de Diputados una iniciativa que busca brindar a la gente la oportunidad de salvaguardar su dignidad al tener el derecho a optar por una “buena muerte” cuando su condición clínica implique una expectativa de meses, que plantea, inevitablemente, altas probabilidades de que el trayecto, al final de su existencia, sea innecesariamente doloroso.
Sánchez Cordero pregunta: ¿quién no ha tenido a alguien en estas circunstancias, a alguien entre nuestros afectos, a quien, lamentablemente, las condiciones de salud y los medios disponibles de la ciencia les ha marcado una trayectoria hacia una muerte próxima, tormentosa, sin calidad de vida y tendiente a erosionar su propia dignidad, en medio de lo que algunas leyes locales denominan como ensañamiento terapéutico? Sin embargo, bajo algunas circunstancias jurídicas, las personas pueden tener la oportunidad de optar por un tratamiento de cuidados orientados a disminuir el dolor, sin prolongar innecesariamente una vida con sufrimiento; a eso, afirma la legisladora, se le llama ortotanasia.
Y prosigue: entre la ortotanasia y la eutanasia hay una gran diferencia; en la primera se acepta un trayecto natural y con menos dolor de lo aceptado, mientras que en la segunda implica adelantar los tiempos de lo inevitable. El debate por legalizar o no la eutanasia en México lleva más de dos décadas, tiempo en el que han pasado administraciones priistas, panistas y ahora morenistas, en donde no se ha llegado a consensos. Lo cierto es que, hoy, muchos mexicanos están muriendo con dolor sin siquiera la oportunidad de tener una muerte sin tanto sufrimiento, que, precisamente, ofrece la ortotanasia a través de los distintos modelos de voluntad anticipada y que, lamentablemente, sólo están contemplados en 19 estados del país y faltarían 13 entidades más. Ojalá que está iniciativa, que se encuentra en comisiones para su análisis y aprobación en Diputados, prospere. Y, como concluye la ministra Sánchez Cordero, es importante fortalecer y reconocer los derechos de las personas a concluir su vida dignamente.
ABATELENGUAS
Ojalá que las secretarías de Salud y Hacienda busquen regular los seguros de gastos médicos privados en México, ya que la mayoría de las pólizas se vuelven “impagables”. Recientemente, Óscar Rosado, presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios Financieros, advertía de la importancia de una regulación, pues no hay transparencia. Y un ejemplo es la atención médica del Alzheimer que, por años, no era cubierta por ninguna póliza de seguro médico privado, cuando hay más de 1.8 millones de personas con esta condición y, recientemente, estas empresas ya aceptaron reconocerla como una enfermedad neurológica y, por ende, cubrir los gastos médicos de esta enfermedad.
BAJO EL MICROSCOPIO
A la industria refresquera le queda perfecto el dicho de que “a río revuelto, ganancia de pescadores”, pues vio la oportunidad en Diputados y logró modificar la propuesta del incremento del IEPS a bebidas azucaradas y edulcorantes enviada por el Ejecutivo y avalada por la Secretaría de Salud como parte del Paquete Económico 2026, misma que fue aprobada por el Legislativo. A los edulcorantes se les había planteado un impuesto de 3.08 pesos y quedó en 1.5 pesos por litro y a las azucaradas en 3.08 pesos por litro. No cabe duda de que en este sube y baja de impuestos siguen ganando las refresqueras.
