UNOPS y salud en México: un romance que terminó en desencanto
La Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos UNOPS, por sus siglas en inglés dio por terminado el contrato que tenía con el gobierno federal para la compra de medicinas e insumos médicos. Se va sin pena ni gloria, ya que no logró el objetivo por el que ...
La Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS, por sus siglas en inglés) dio por terminado el contrato que tenía con el gobierno federal para la compra de medicinas e insumos médicos. Se va sin pena ni gloria, ya que no logró el objetivo por el que fue contratado, que era asegurar el abasto oportuno de medicamentos a la población.
Al no conocer el mercado mexicano farmacéutico y el proceso tan lento de revisión de cada competidor provocó que la UNOPS se viera rebasada en los tiempos.
Tuvo que salir al rescate el IMSS, que terminó haciendo las compras de más de la mitad de las piezas de medicinas y materiales de curación que se necesitan en los hospitales cada año. Su contrato concluía este año o, por lo menos, al término de este sexenio, pero al ya tener los contratos de proveedores firmados y listos, se va en total sigilo.
Hay que recordar que, en julio del 2020, la UNOPS junto con el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) firmaron un convenio de colaboración y asesoramiento para la compra consolidada de medicamentos y material de curación para el sector salud. Para esas fechas, todo era miel sobre hojuelas.
El gobierno mexicano le pagó a este organismo internacional 130 millones de dólares; es decir, dos mil 500 millones de pesos para un periodo de 2020 al 2024. A pesar de que recientemente el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que el contrato con la UNOPS sigue abierto, lo cierto es que este organismo internacional ya dio por terminado este proyecto de comprar medicinas y hasta devolvió una suma millonaria, misma que ya fue utilizada para programas de salud.
Pero, para ser justos, la UNOPS entró a este proyecto con muchas desventajas. La primera, la falta de conocimiento del mercado mexicano de medicinas; la segunda, se enfrentó a un equipo encabezado por el extinto Insabi, encabezado por Juan Antonio Ferrer, actual subsecretario de Salud, y por Alejandro Calderón Alipi, recién nombrado director del IMSS-Bienestar, que no tenían experiencia en compras de medicinas e insumos.
Lo único acertado que dio este organismo internacional al gobierno mexicano fue la transparencia y rendición de cuentas en los procedimientos de licitación, lo que generó el respeto de la industria farmacéutica nacional por su actuar incorruptible.
Este año, la UNOPS ya no tendrá injerencia para la compra de medicamentos. Ya terminó su contrato y, haciendo un balance, su participación fue un error de la presente administración sobretodo cuando no tenía experiencia en un país como México. Si las instituciones de salud mexicanas no han podido resolver el problema de desabasto de medicinas, menos lo iba hacer un organismo internacional como la UNOPS, cuyo trabajo desencantó a muchos.
Ahora le tocará el turno a Birmex, que encabeza el general en retiro Jens Pedro Lohmann Iturburu, la paraestatal del gobierno que se hará cargo de las compras y distribución de medicinas e insumos. En la práctica, los militares ya tienen el control de este sector, ahora falta ver los resultados.
ABATELENGUAS
México tuvo un retroceso en su esperanza de vida. Se perdieron 30 años de progreso. Se regresó la esperanza de vida de 2021 a la que había en 1991. En parte, este descenso fue por la pandemia de covid-19 y pegó a todos los países, pero México tuvo uno de los mayores retrocesos, dijo Julio Frenk Mora, exsecretario de Salud y actual presidente de la Universidad de Miami, a Joaquín López Dóriga en su noticiero radiofónico. También comentó que el nuevo IMSS-Bienestar despojó de recursos, de su autoría legal, incluso de su edificio sede, a la Secretaría de Salud. Esto llama la atención, pues hay que recordarle al doctor Frenk que, cuando creó el Seguro Popular, sus detractores señalaron lo mismo, que este nuevo esquema de seguridad social descobijaba de recursos al IMSS y al ISSSTE.
BAJO EL MICROSCOPIO
Lo que sí tiene claro el equipo de salud de la candidata única a la Presidencia de la República por Morena, PT y PVEM, Claudia Sheinbaum, es que hay un personaje que no es querido ni bien recibido, es Hugo López-Gatell. El exsubsecretario de Salud no fue invitado a sumarse a este equipo en donde hay médicos con una gran trayectoria como David Kershenobich, exdirector del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, Juan Rivera Dommarco, exdirector del Instituto Nacional de Salud Pública y Zoé Robledo, director general del IMSS, entre otros destacados especialistas.
