Una mastografía te salva la vida
Más de 97% de las escuelas primarias y secundarias a nivel nacional siguen vendiendo productos chatarra.
Cuando una mujer fallece por cáncer de mama, es una desgracia para toda la familia, principalmente para los hijos. Lamentablemente, se acaba este sexenio y no hay buenas noticias para las mexicanas, ya que esta enfermedad va en aumento y lo grave es que más de la mitad que presentan tumores mamarios se detectan en etapas avanzadas.
Para las oncólogas de diversas instituciones públicas de salud es una tragedia que una mujer muera de cáncer de mama, ya que esta enfermedad es prevenible y curable si se detecta en etapas tempranas.
Las mujeres no acuden a realizarse la mastografía por el miedo a saber que pueden padecer cáncer de mama y la percepción de que el estudio es doloroso, así lo muestra un estudio realizado por investigadores de los Institutos Nacionales de Salud Pública y de Cancerología, que fue aplicado a 455 mujeres de 40 a 69 años de edad. Pero del lado del sector salud también hay barreras, tal y como las describió Yolanda Villaseñor Navarro, especialista en mastología en el Instituto Nacional de Cancerología: “No hay tratamiento eficaz, después de 60 días, para el cáncer de mama. La mujer trae en sus manos sus radiografías y tiene que tocar las puertas de los consultorios para ser atendida. Pasan meses para poder obtener una consulta médica para que por fin le digan qué tiene. Y cuando eso sucede, ya es demasiado tarde, porque el tumor creció rápidamente”, narró durante un conversatorio en el Senado de la República. La clave es el diagnóstico oportuno, coinciden especialistas, quienes señalan la importancia de tener campañas de educación permanente, y que no tengan miedo de tocarse y acudir al médico. Sólo así se podrá revertir la tasa de mortalidad de este cáncer, que es de 18 por cada 100 mil mujeres de 20 años y más. De acuerdo con Inegi, es la primera causa de muerte en mujeres a partir de los 30 años y más. El reto médico es grande, pues cada año se registran 29 mil 929 nuevos casos en nuestro país.
El mes rosa llegó y, con él, la celebración del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, el 19 de octubre, y que busca concientizar sobre este padecimiento y la importancia de la detección temprana. Más que ponerse un listón rosa, dicen mujeres sobrevivientes de este cáncer, es necesario capacitar a más radiólogos, patólogos y oncólogos, porque una mastografía te salva la vida.
ABATELENGUAS
Más de 97% de las escuelas primarias y secundarias a nivel nacional siguen vendiendo productos chatarra, aunque está prohibido por la ley de educación, de acuerdo a un reporte que hoy presentarán El Poder del Consumidor y la Red por los Derechos de la Infancia en México. El mismo destaca que, en los últimos seis ciclos escolares y con 22 mil 400 reportes ciudadanos, la ley no ha sido adoptada; al contrario, cada ciclo escolar que pasa hay más venta de alimentos chatarra que acceso a frutas, verduras y agua potable en las escuelas. En el marco del Día Mundial de la Alimentación, estas organizaciones alertan sobre esta situación y nos recuerdan que tan sólo en un día escolar, un estudiante consume 550 calorías de comida chatarra. Suficientes para aumentar más de siete kilos al año.
BAJO EL MICROSCOPIO
En torno a las vacunas contra covid-19, hay una buena y una mala noticia. La buena es que el Comité de Moléculas Nuevas de la Cofepris ha comenzado a dar autorizaciones para que laboratorios puedan comercializar sus biológicos en el mercado mexicano. Tales son los casos de Pfizer y Moderna. La mala: en este invierno, la población contará con vacunas contra covid-19 que podrán comprar en el sector médico privado. Sin embargo, hay que ver los precios: en las farmacias de EU, las vacunas Pfizer y Moderna oscilan entre 120 y 135 dólares, que equivalen a alrededor de 2 mil 500 pesos, cifra que será inalcanzable para muchos mexicanos que no forman parte de la población vulnerable a la que el gobierno federal protegerá con las vacunas Abdala y Sputnik, que no han sido avaladas por la OMS. Ojalá que el gobierno federal esté negociando no sólo la introducción de estas vacunas al sector privado, sino también los precios, para que puedan ser accesibles para todos.
