Un solo sistema para todos: salud universal para 2027

El tan anhelado acceso universal de salud podría convertirse en una realidad para el 2027 en México. Una promesa que administraciones panistas y priistas no pudieron ni tampoco, hasta ahora, morenistas, cumplir. El escenario no es fácil, sobre todo porque el actual ...

El tan anhelado acceso universal de salud podría convertirse en una realidad para el 2027 en México. Una promesa que administraciones panistas y priistas no pudieron ni tampoco, hasta ahora, morenistas, cumplir.

El escenario no es fácil, sobre todo porque el actual sistema nacional de salud está muy fragmentado entre instituciones: la Secretaría de Salud, el IMSS, ISSSTE y ahora IMSS-Bienestar.

Desde antes de que llegara David Kershenobich como secretario de Salud tenía muy claro lo que quería para la población mexicana: que todos los mexicanos tengan acceso gratuito, seguro, eficiente y de calidad cuando acuden a los servicios médicos de cualquier institución pública del país. Que haya medicinas, equipos médicos y especialistas.

Promesa que en el sexenio pasado no se logró, pero ahora, con la presente administración federal, buscarán lograr la unificación del Sistema Nacional de Salud Pública.

En días pasados, la Presidenta se reunió con las 23 gobernadoras y gobernadores del país que integran el IMSS-Bienestar para revisar los avances de este programa, donde se abordaron temas que preocupan a los mandatarios estatales, como es el abasto de medicinas en todas las unidades de salud, el desarrollo de más infraestructura médica para 2026 y los recursos federalizados y estatales que hay para la salud pública.

La meta de unificar el Sistema Nacional de Salud Pública no es una tarea fácil, ya que hay varios obstáculos que vencer: cada institución de salud tiene sus propias reglas y operaciones, lo que fragmenta más los servicios de salud.

Se requiere de una homologación de la calidad y la atención médica de los servicios de salud, ya que no es la misma atención que recibe el paciente del IMSS que del ISSSTE y, ahora, del IMSS-Bienestar. Y de salarios, ni hablar. No es el mismo salario ni prestaciones que recibe el médico del IMSS que del ISSSTE. Y en las tres instituciones hay un problema de basificación de los trabajadores. ¡Ojo!, todo esto sólo hablando de la atención médica, pero no hay que olvidar que el IMSS y el ISSSTE también ofrecen servicios de seguridad social que incluyen prestaciones como guarderías y pensiones por invalidez, vejez, viudez y orfandad, entre otros.

No cabe duda de que la integración de un solo Sistema Nacional de Salud Pública para que cualquier persona pueda recibir atención médica en el IMSS, el ISSTE o el IMSS-Bienestar es uno de los proyectos sexenales de la presidenta Claudia Sheinbaum. Pero la realidad es que todavía falta un gran trecho para alcanzar este anhelado sueño.

ABATELENGUAS

Dos noticias: una muy buena y la segunda, para reflexionar. GSK está de manteles largos porque cumplirá 60 años en México y está próxima a estrenar su vacuna contra el virus sincitial respiratorio en nuestro país destinada a proteger a los adultos de 60 años y más. ¡Enhorabuena! Para reflexionar: el gobierno federal no debería minimizar la marcha de pacientes con cáncer y familiares resumiéndolo a una simple movilización con “tintes políticos”. La realidad es que hay desabasto en hospitales públicos, que no se ha resuelto desde el sexenio pasado y que persiste el problema. Si tanto les enojan estas protestas, la solución la tienen, ¡garanticen los tratamientos oncológicos!

BAJO EL MICROSCOPIO

El programa de distribución de medicinas e insumos Rutas de la Salud iniciará el próximo 19 de agosto. Ya veremos si la promesa presidencial de llevar las medicinas al rincón más alejado del país, a través de una flotilla de vehículos en arrendamiento, logrará cumplir con esta meta de tener todos los medicamentos en los centros de salud, clínicas y hospitales del IMSS-Bienestar. Cabe recordar que éste no es un modelo nuevo, en administraciones pasadas se intentó hacerlo, pero con el tiempo fracasó por sus altos costos. Ojalá, por el bien de millones de mexicanos, que este programa funcione, porque estamos a cuatro meses de que termine el año y aún no se tiene un abasto de medicinas e insumos regularizado en nuestro país, lo que afecta directamente a los pacientes.

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