No, la salud siempre es una inversión. La salud no es un gasto. Tú ahorras cuando consideras que es un gasto trivial. Y la salud es fundamental para el desarrollo. Sin ella, no hay nada. La salud tiene que ser vista como una inversión y, desgraciadamente, en América Latina nuestros países siguen por debajo del PIB en relación al presupuesto de salud.
De esta manera describe Liliana La Rosa, exministra de Desarrollo e Inclusión Social de Perú, lo que pasa en materia de salud en Latinoamérica. Para ella, lo que se requiere es aumentar presupuestos, pero también mejorar la capacidad de ejecución; que haya una mejor administración de los recursos; que los médicos sepan mejor de ciencia y las enfermeras del cuidado. Este trío, dijo, hará que haya menos corrupción y más eficiencia.
Sus propuestas formaron parte del Roche Press Day 2022, que se llevó a cabo en Cartagena, Colombia. En esta ocasión, tras dos años de pandemia, la temática giró en torno a las mujeres, salud e igualdad.
En este mismo foro, Natalia Jorgensen, economista de la Salud en Argentina, coincidió en que los recursos de los países son limitados, por lo que la inversión en salud debe hacerse con procesos muy serios y no asignando los mayores presupuestos a quien toque más fuerte la puerta.
Uno de los temas que llamó la atención en el Roche Press Day 2022 fue el de Retos y Oportunidades para mejorar el Diagnóstico Precoz en las Mujeres. Ahí, las especialistas de México, Brasil y Chile coincidieron en que el cáncer cervicouterino no debería existir en los países de América Latina y que el mismo debería ser atendido como lo hacen en Estados Unidos y en Europa.
Después de dos años de pandemia y la falta de acceso a las pruebas de detección, los casos van en aumento en Brasil y en México. Hasta 80% de las pacientes llegan con tumores en fases avanzadas. La vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) evita hasta en 97% el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer, pero no en todos los países está disponible. En el caso de México, Lucely Cetina, directora del Programa Modelo Integral de Atención al Cáncer de Cuello Uterino (Micaela) del Instituto Nacional de Cancerología de la Secretaría de Salud federal, comentó que la aplicación del biológico inició entre 2004 y 2005, pero se detuvo prácticamente en su totalidad durante la emergencia sanitaria por el coronavirus. Menos de mil niñas recibieron la vacuna en ese periodo.
ABATELENGUAS
En esta temporada invernal, el virus de la influenza A (H3N2) es el que está circulando más en México y el que ha generado, hasta el momento, más casos (646) y más fallecimientos (7). Apenas seguido de la influenza A (H1N1), con 76 casos y un fallecimiento. Y los grupos más afectados son los de 25 a los 29 años, pero son a quienes no se está vacunando. Por el momento, en el IMSS y en el ISSSTE sólo se vacuna a los grupos vulnerables. Y en los centros de salud del gobierno capitalino la cosa está peor porque únicamente aplican la vacuna a personas de la tercera edad, a mujeres embarazadas y niños; en contraste al grupo de personas que tienen enfermedades crónicas les niegan la vacuna. Que alguien le avise a la secretaria de Salud capitalina, Olivia López Arellano.
BAJO EL MICROSCOPIO
Tal parece que en el ISSSTE les gusta jugar al ping pong con sus derechohabientes. Nada más mire. Resulta que les mandan a hacer estudios de laboratorio e imagenología con vigencia de tres meses para que puedan pasar con el especialista, pero tardan más de tres meses en darles cita con los especialistas, de tal suerte que cuando por fin les dan cita para ir con sus médicos, los regresan de nueva cuenta a sus clínicas porque sus estudios ya no tienen vigencia. Y, así, una y otra vez. Y, mientras, la enfermedad progresa. Pero no es lo único. Durante la pandemia, el servicio de laboratorio en muchas clínicas del ISSSTE dejó de dar servicio quesque porque no había materiales. Y ahora que, supuestamente, comienzan a reactivarse resulta que sólo pueden hacer exámenes de laboratorio de química sanguínea de seis elementos, porque no hay material. Que alguien le avise al director del ISSSTE, Pedro Zenteno.
