Tras Otis, riesgos de enfermedades por dengue, cólera y tifoidea

A nueve días de que el huracán Otis pegó en Acapulco y en municipios vecinos, el problema más importante que enfrenta el Comando para la Seguridad en Salud, integrado por las principales instituciones federales de salud, es la falta de agua que reclaman miles de ...

A nueve días de que el huracán Otis pegó en Acapulco y en municipios vecinos, el problema más importante que enfrenta el Comando para la Seguridad en Salud, integrado por las principales instituciones federales de salud, es la falta de agua que reclaman miles de habitantes guerrerenses, lo que impacta directamente en la atención médica.

El rostro desencajado del secretario de Salud, Jorge Alcocer, quien mudó las oficinas de esta dependencia federal de la Ciudad México al puerto de Acapulco.

Ni en la pandemia por covid-19 se vio a Alcocer Varela tan afligido y preocupado como ahorita con la devastación que dejó Otis en Acapulco, que de inmediato pidió la instalación de un comando para atender a la población afectada y prevenir brotes de enfermedades; así como para garantizar abasto de medicinas e insumos. Con el apoyo de un pizarrón comenzaron a desglosar los temas más apremiantes en salud, derivados de la falta de combustible, del servicio de luz eléctrica y del desabasto de agua. Esto último no se ha podido resolver.

El nulo funcionamiento de los drenajes y la falta de agua potable en Acapulco pone en riesgo a los pobladores de contraer enfermedades gastrointestinales, respiratorias, dengue, zika, tifoidea y hasta posible riesgo de cólera, que se puede transmitir por agua contaminada, de acuerdo con infectólogos e inmunólogos.

Los enfermos más graves han sido enviados a hospitales de la Ciudad de México, tanto de la Secretaría de Salud, del IMSS e ISSSTE, un total de 114 personas. Los datos oficiales más recientes revelan que se han realizado 325 traslados de pacientes: 272 terrestres y 53 por vía aérea. Sin embargo, aún no se cuantifican los afectados por Otis. Se sabe que las autoridades de salud han comenzado a realizar un censo.

Este fenómeno meteorológico golpeó la red de salud hospitalaria de Acapulco. Un total de 120 hospitales y clínicas resultaron con afectaciones, algunas más graves que otras. En las primeras horas todo fue un caos y muchas personas que resultaron dañadas, ya sea porque se fracturaron una extremidad, se cortaron con alguna lámina suelta o se golpearon la cabeza, no tuvieron atención médica porque personal de salud no se daba abasto porque los mismos hospitales resultaron afectados. La instalación del Comando para la Seguridad en Salud tiene como prioridad evacuar a la población de las zonas inundadas, prevenir enfermedades infecciosas e instalar albergues seguros, con acceso a agua limpia y comida segura.

Sin embargo, se requieren plantas potabilizadoras para asegurar agua limpia, situación que aún no se tiene en Acapulco.

Un primer ejército de salud llegó a Acapulco, mil 80 especialistas de salud que laboran en el IMSS, ISSSTE y de la Ssa, los cuales han comenzado a brindar atención médica en unidades móviles y en brigadas para auxiliar a la población. Las acciones que haga el equipo de salud en estos momentos serán claves en las próximas semanas, pues la población afectada corre un enorme riesgo de adquirir enfermedades generadas por bacterias, hongos y virus.

  • ABATELENGUAS

Preocupante el dato que da el Fondo de las Naciones Unidas, que estima que más de 296 mil niñas, niños y adolescentes podrían verse afectados por esta devastación, a corto y mediano plazos.

  • BAJO EL MiCROSCOPIO

Tremendo susto se llevó Jorge Alcocer, secretario de Salud, quien, por obedecer el mandato presidencial, fue el único del gabinete que mudó las oficinas de esta dependencia federal al puerto de Acapulco. Mudanza que le salió a la Federación en 140 millones de pesos y en la que sólo se trasladaron menos 200 trabajadores. Desde hace tres años, Alcocer Varela vive en Acapulco y su casa también resultó severamente afectada, al igual que la de la mayoría de los trabajadores de salud que rentan en este puerto.

También el edificio de la Secretaría de Salud federal, ubicado en la costera Miguel Alemán, resultó con daños en vidrios y paneles solares. A estas alturas y con lo que pasó, uno se pregunta, ¿y todo para qué? Al final del sexenio lo más seguro es que la Secretaría de Salud regrese a su hermoso y tranquilo edificio que tiene en la calle de Lieja, en la colonia Juárez de la Ciudad de México.

Temas: