Svarch y el reto quirúrgico del IMSS-Bienestar

La gran apuesta de esta administración federal es la universalización de los servicios de salud, pero gran parte del éxito dependerá del IMSS-Bienestar, que atiende a la población más marginada del país.

Nació en el sexenio pasado, después del fracaso del Instituto de Salud para el Bienestar y de la eliminación del Seguro Popular.

Lleva poco menos de dos años que las funciones, el personal y los recursos del Insabi, así como sus deudas, tuvieron que ser absorbidas por el IMSS-Bienestar.

Incluso, este organismo sigue debiéndole a la industria farmacéutica.

La diferencia de este esquema de seguridad con el Insabi o el Seguro Popular es que centralizó los servicios estatales de salud de 23 entidades y próximamente serán 24 con Mérida, Yucatán, cuyo gobernador, Joaquín Díaz Mena, aceptó ceder sus hospitales, su personal y su nómina al IMSS-Bienestar.

En poco tiempo se ha convertido en el tercer brazo de la seguridad social en nuestro país, después del IMSS y del ISSSTE.

Sin embargo, esto no lo ha exentado de aún tener problemas, como las constantes quejas de falta de pagos a su personal médico y administrativo; de medicinas y equipos.

A diferencia de los presupuestos de la Ssa, el IMSS-Bienestar es el que tiene más recursos, lo cual no resulta extraño; lo mismo pasó cuando fue creado el Seguro Popular y luego el Insabi. Lo malo es la desprotección financiera que han tenido los demás institutos y la misma Secretaría de Salud.

La tarea de Alejandro Svarch, director del IMSS-Bienestar, es prácticamente quirúrgica, pues tiene que echar a andar una maquinaria de salud estatal, con 24 estados, que ahora es federal y que, a la vez, también atenderá a pacientes del IMSS y del ISSSTE. Tan sólo un dato que ayer dio Svarch en la conferencia mañanera, en Palacio Nacional: el IMSS-Bienestar cerró 2025 con 51 millones de consultas y abrirá cuatro hospitales estratégicos que fortalecerán la atención especializada y de alta complejidad para 2026.

Gran tarea presidencial tiene Svarch en sus manos, pues este año tendrá que estar ya consolidado el IMSS-Bienestar y preparado para la atención universal de salud. ¡Ya veremos si cumple con la meta!

ABATELENGUAS

Bien por el Centro de Diagnóstico de Alta Especialidad que desde ayer comenzó su construcción en la zona de hospitales de Tlalpan, pues, como dijo David Kershenobich, secretario de Salud, será para desaturar a los ocho institutos nacionales de salud que atienden diariamente a miles de pacientes que requieren estudios como el PET CT (que es una tomografía de emisión de positrones) o de resonancias magnéticas para saber un diagnóstico más preciso de sus enfermedades y que las decisiones clínicas se tomen a tiempo.

No queda claro si la Ssa va a comprar también ambulancias, que actualmente no tienen los institutos, y que servirán para trasladar a los pacientes a este nuevo Centro de Diagnóstico. Ojalá que este proyecto no vaya a reducir ni cancelar la adquisición de equipos que requieren los institutos en sus propias instalaciones y que tampoco se vaya a minimizar el mantenimiento. Hay que recordar que muchos equipos médicos se quedan fuera de servicio por falta, precisamente, de recursos para mantenimiento y conservación.

BAJO EL MICROSCOPIO

Reconocida por Forbes como una de las 100 Mujeres más Poderosas de Colombia, Patricia Field asume la dirección de la farmacéutica de Novo Nordisk México, y llega con una visión inclusiva de ampliar acceso a terapias innovadoras y derribar estigmas en torno a enfermedades crónicas como la diabetes y la obesidad. Da gusto ver que cada día más mujeres en la industria farmacéutica ocupen cargos de alto nivel.

En nuestro país ya hay varias mujeres liderando laboratorios, como Mónica Palomanes, directora de Roche Farma México; Jennifer Cox, en MSD, y Leticia Murray, en AstraZeneca, pero aún faltan más. Enhorabuena el nombramiento de Patricia Field.

 

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