Sexenios van y vienen y la salud de los mexicanos sigue igual

México, lamentablemente, sigue teniendo dos rostros: el de las enfermedades asociadas a la pobreza, que ya están abatidas en muchos países, como la diarrea, y el de los padecimientos de ricos, generados por los estilos de vida y los malos hábitos alimenticios. Lo triste ...

México, lamentablemente, sigue teniendo dos rostros: el de las enfermedades asociadas a la pobreza, que ya están abatidas en muchos países, como la diarrea, y el de los padecimientos de ricos, generados por los estilos de vida y los malos hábitos alimenticios.

Lo triste es que sexenios van y vienen, pero el panorama de salud de los mexicanos no cambia. Por eso, no causaron ninguna sorpresa los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) Continua 2022, que realizaron el Instituto Nacional de Salud Pública y la Secretaría de Salud (Ssa), cuyos datos recientemente fueron publicados.

Las cifras de desnutrición, talla baja, anemia, plomo en la sangre en niños, obesidad, sobrepeso, diabetes y falta de vacunación no son nada alentadoras, así como persiste la falta de acceso a la atención médica, que ha generado que más de la mitad de la población acuda al servicio médico privado.

La Ensanut es lo más certero que tiene la Ssa para conocer el estado de salud y las condiciones nutricionales de los diversos grupos que conforman la población, con datos anuales para comprender mejor el panorama de salud en nuestro país. Esta encuesta también sirve para medir el impacto de los programas y es una herramienta para la toma de decisiones en políticas de salud. Estamos a 15 meses de que se termine este sexenio, y en salud no hay buenas noticias, o por lo menos es lo que arrojan los resultados de esta encuesta hecha por expertos en salud pública. Tenemos los mismos porcentajes de enfermedad diarreica aguda en menores de cinco años, similares a los del año 2000. Este padecimiento es la principal causa de deshidratación en la infancia y de mortalidad.

Los esquemas de vacunación para niñas, niños y adolescentes no alcanzaron la meta de cobertura de 90%. Si se comparan los porcentajes de vacunación del 2021, en plena pandemia por covid-19, con el 2022, estos cayeron en más de 50%. Y al tocar el tema de la diabetes, más mexicanos se siguen sumando a esta enfermedad que se ha convertido en gran reto para el sistema nacional de salud, al igual que la obesidad que genera enfermedades crónicas más frecuentes.

Ya ni hablar de la falta de acceso a los servicios de salud, donde 66% de los encuestados, la mayoría sin IMSS ni ISSSTE, prefirieron ir a consultorios privados.

La justificación de las autoridades de salud es que el Sistema Nacional de Salud se encuentra en un proceso de transformación en el que el IMSS-Bienestar coordinará servicios, personal, equipamiento, infraestructura y abasto de medicinas con base en las necesidades de la población. La realidad es que el tiempo se les acabó y los males de salud, que por años aquejan a la población, seguirán presentándose.

ABATELENGUAS

Poco a poco los directores de los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialización de la Secretaría de Salud se han ido renovando. Ya hubo cambios en Geriatría, en Nutrición y ahora toca el turno al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, cuyo director, Jorge Salas Hernández, lleva una década al frente del INER, que se convirtió en el hospital bandera para la atención de enfermos de covid-19. 

Salas logró mantener el control de su hospital, pese a la incertidumbre y caos que generó el SARS-CoV-2 en los primeros meses entre la población. No por nada recibió reconocimientos por el mismo gobierno federal. Ojalá que su sucesor esté a la altura de este destacado investigador.

BAJO EL MICROSCOPIO

Por ley fue eliminado el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), pero la Dirección de Comunicación Social de este organismo tal parece que no se enteró, porque sigue enviando y aclarando información del Instituto a los medios de comunicación. Que alguien le avise al área de Comunicación Social que el Insabi ya no existe y que, incluso, su titular ya se fue a la Secretaría de Salud.

De pisa y corre fue la firma de transferencia de operaciones y recursos del Gobierno de la CDMX con el OPD IMSS-Bienestar. Fue el último día de Claudia Sheinbaum como jefa de Gobierno antes de dejar su cargo para contender por la candidatura de Morena a la Presidencia de la República. Lo malo, es que ni Sheinbaum ni Zoé Robledo, quien también está por dejar la dirección del IMSS para competir por la gubernatura de Chiapas, no alcanzaron a pulir detalles como la basificación del personal de salud. De ahí que en las últimas semanas los trabajadores hayan salido a protestar en las calles. Y se prevé que haya más marchas, movidas por los sindicatos.

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