Todas las alertas están encendidas en los países latinoamericanos debido al aumento de casos por el dengue relacionados con cambios climáticos. Ojalá que la situación que se vive en Perú, que registra más de 140 mil casos y 232 fallecidos, no la vayamos a tener.
En México hay estados que han comenzado a reportar casos de dengue, cuyas cifras pueden ser interpretadas como escenarios de lo que podría ocurrir en los siguientes meses a nivel nacional. En Puebla, en el primer semestre de 2023, el dengue aumentó en 933% en comparación con el mismo periodo de 2022.
De acuerdo al panorama epidemiológico del dengue, elaborado por la Secretaría de Salud federal, al corte del 15 de junio hay un total de tres mil 221 casos confirmados y cinco personas fallecidas por dengue. El 76% de los casos corresponden a Quintana Roo, Yucatán, Veracruz, Guerrero y Tabasco. Lo preocupante es que el año pasado, en el mismo periodo, se tuvieron mil 240 casos y cinco decesos. Es decir, para este año tenemos ya casi el doble de casos. La Secretaría de Salud está estimando un total de 23 mil 484 casos de dengue para este 2023; el año pasado se cerró con 12 mil 671 casos. Aun así, las cifras esperadas son el doble para este año. La misma OPS ha hecho un llamado a los Estados miembros a redoblar acciones de prevención, porque la mayoría de los países en América están presentando incremento de casos por dengue. En los últimos sexenios, el incremento en el número de casos de dengue se convirtió en uno de los principales “dolores de cabeza” de la Secretaría de Salud, por el impacto que esta enfermedad genera en los servicios de salud. Fue hasta esta administración que los casos “bajaron” o por lo menos esos son los datos que se reportan en el boletín epidemiológico de la Ssa.
La enfermedad del dengue o también conocida como “rompe huesos” es causada por la picadura de un mosquito, Aedes aegypti, que se presenta, sobre todo, en zonas tropicales y subtropicales. Es en temporada de lluvias cuando se presenta el mayor número de casos.
Las autoridades de salud tienen suficiente tiempo para prepararse y prevenir una ola de casos que generen saturación de los servicios de salud. Desde estos momentos y con las cifras oficiales del número de casos de dengue, se avecina una tormenta por esta enfermedad.
ABATELENGUAS
Llaman la atención las recomendaciones que un grupo de expertos en salud hicieron en el Plan de Gestión a Largo Plazo para el Control de la Covid-19, que se dio a conocer la semana pasada en cuanto al uso de cubrebocas, la polémica de usarlo o no. Los expertos señalan que gran parte de la población comprendió su importancia y el riesgo de no utilizarlo. Sin embargo, admiten, hubo algunas personas, sin decir nombres, que se mostraron renuentes a su uso. ¿A quiénes se referirá? Será al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador o al subsecretario Hugo López-Gatell, entre otros integrantes del gabinete federal, quienes, en eventos públicos y privados, en plena pandemia, se negaron a usar el cubrebocas.
Bueno, pues los médicos de diversas instituciones de salud que elaboraron este plan concluyen que el uso de cubrebocas se debe generalizar entre la población sólo cuando exista una emergencia sanitaria, como la que vivió México por covid-19, reservando (ahora que bajaron los casos) su uso solamente en personas que presenten síntomas respiratorios o con enfermedad confirmada, para evitar también un uso excesivo del mismo.
BAJO EL MICROSCOPIO
La llegada de Juan Antonio Ferrer a la Secretaría de Salud no la tomó nada bien Asa Cristina Laurell, actual directora de Planeación Estratégica Institucional del IMSS, a quien hace tres años le desaparecieron su oficina, la Subsecretaria de Integración y Desarrollo, en “aras de la austeridad”, y ahora, mágicamente, la vuelven a regresar para dársela a Ferrer, exdirector del extinto Insabi. Lo cierto es que todavía el ingreso de Ferrer como subsecretario de Salud está en trámites administrativos y una de sus principales tareas será lo que ha venido haciendo en los últimos años, encargarse de las compras de medicamentos y de la adquisición de equipos hospitalarios, así como de la planeación en la construcción y remodelación de hospitales, en donde se confía que “ya agarró experiencia”.
