Sarampión y tosferina: las viejas enfermedades que regresan con todo
Los brotes de sarampión y tosferina van en aumento en el país y el temor de las autoridades de salud es que se puedan salir de control después de que termine el periodo vacacional de Semana Santa, cuando las personas que viajaron a diferentes destinos turísticos ...
Los brotes de sarampión y tosferina van en aumento en el país y el temor de las autoridades de salud es que se puedan salir de control después de que termine el periodo vacacional de Semana Santa, cuando las personas que viajaron a diferentes destinos turísticos regresen a sus lugares de origen.
El boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud, hasta el 18 de abril, da cuentas del incremento de casos en ambas enfermedades. En el caso de sarampión, los 421 casos confirmados y la muerte de una persona se ubican en ocho estados, aunque hay casos sospechosos (1,662 en total) aún sin confirmar en todo el país. Mientras que en tosferina, enfermedad respiratoria aguda contagiosa, se han confirmado 749 casos de 2 mil 772 en total que siguen en estudio, así como la muerte de 45 bebés. Este virus está presente en 15 estados del país.
El temor de las autoridades de salud es que estos brotes se conviertan en epidemias. Tal y como ocurrió entre 1989 y 1990, en el que se tuvo más de 89 mil casos. Para Rodrigo Romero Feregrino, coordinador de la Asociación Mexicana de Vacunología, desde el año 2012, las coberturas de vacunación en México comenzaron a descender drásticamente.
En parte, explicó, fue por la pandemia de covid-19, por el desabasto de vacunas, pero también por las ideas de muchos padres de familia contra los inmunológicos.
De acuerdo a cifras de esta agrupación, en el 2012 se tenía un 98% de cobertura de la vacuna triple viral (que protege de sarampión, paperas y rubéola) y para el 2023 este esquema de vacunación bajó hasta el 76 por ciento.
Lo mismo ocurrió con la vacuna hexavalente, que protege contra seis enfermedades, entre ellas la tosferina. En el 2012 se tenían coberturas del 99%; en el 2020 descendió a 77% y en el 2023 a 89 por ciento.
Desde su análisis, Romero Feregrino considera que, si bien en Estados Unidos y Canadá están presentando brotes de sarampión y tosferina, lo cierto es que en México, al tenerse bajas tasas de vacunación, la población infantil y adulta está más vulnerable a contagiarse de estas enfermedades.
Este sábado 26 de abril se reanuda la Semana Nacional de Vacunación y finalizará el 3 de mayo. La promesa de las autoridades de salud es que habrá vacunas. Nuestra tarea como sociedad ahora es ir a los centros de salud a vacunarnos, tanto niños como adultos. No hay duda de que la Ssa tiene varios frentes abiertos y, en parte, heredados por la administración pasada, que se olvidaron de la importancia de la prevención a través de las vacunas.
ABATELENGUAS
Algo es cierto. Si bien casi todos los servicios del ISSSTE fueron privatizados en sexenios pasados y hoy se han recuperado y nacionalizado, como lo dijo su director general, Martí Batres, durante un foro en el Senado, la verdad es que falta mucho por mejorar el servicio para los más de 13 millones de derechohabientes del instituto. Tan sólo un ejemplo de estas carencias, en el hospital Primero de Octubre, en el área de Rehabilitación. El tanque de agua tibia donde se realizan terapias de movilidad para pacientes con problemas de articulación está sin funcionar desde hace más de un mes por falta de mantenimiento.
BAJO EL MICROSCOPIO
En el 2020, el expresidente Andrés Manuel López Obrador se reunió con el CEO global y director ejecutivo de The Coca-Cola Company, James Quincey, en Palacio Nacional, donde acordaron apoyos a las microempresas. Hoy, directivos de esta compañía refresquera se reunieron con el secretario de Educación, Mario Delgado, en el marco del programa Vive Saludable, Vive Feliz, que busca frenar el consumo de comida chatarra en escuelas públicas. Sin embargo, cuando le preguntaron a la Presidenta sobre este encuentro, ella respondió: “Que me perdoné Coca-Cola, pero hace mucho daño”, a la vez que precisó: “No hay ningún acuerdo con ellos”. Por fin, ya se entendió que no se puede pretender quedar bien con dios y con el diablo y menos cuando se trata de la salud de millones de mexicanos, que lamentablemente, en su mayoría, son consumidores de refrescos.
