Prometen plazas, pero sólo dejan problemas en salud

Al inicio de esta administración, el presidente Andrés Manuel López Obrador prometió basificar a 86 mil trabajadores de salud, entre ellos, médicos y enfermeras que tienen años laborando como eventuales en los hospitales del sector público de salud, y que no cuentan ...

Al inicio de esta administración, el presidente Andrés Manuel López Obrador prometió basificar a 86 mil trabajadores de salud, entre ellos, médicos y enfermeras que tienen años laborando como eventuales en los hospitales del sector público de salud, y que no cuentan con una plaza laboral permanente.

Llegó la pandemia por covid-19 y el gobierno federal tuvo que contratar más personal de salud, pero bajo un régimen temporal. Es decir, contratos de seis meses a un año.

Si se suman los trabajadores que tienen años laborando como eventuales con el nuevo personal de salud contratado en los últimos tres años, se estima que hay un total de más de cien mil empleados de salud que buscan y exigen una plaza de base estable.

Si bien el gobierno federal prometió basificar a los trabajadores de salud, de manera gradual, lo cierto es que ahora con la eliminación del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) y la creación del Organismo Público Descentralizado IMSS-Bienestar, este tema seguirá pendiente y al ritmo que vamos será un problema que heredarán a la nueva administración en el 2024. 

El personal de salud contratado a partir de la pandemia por covid-19, y ahora para el nuevo esquema de seguridad social IMSS-Bienestar tienen contratos en su mayoría temporales que, con el tiempo, se convertirán en un problema, tal y como sucedió con el extinto Seguro Popular e Insabi.

Por eso, no es de extrañar las marchas y protestas que personal de más de 30 hospitales de la Ciudad de México han realizado en los últimos días exigiendo basificación por medio de contratos definitivos.

No hay que olvidar que, si bien es justo este reclamo del personal de salud, las plazas laborales siempre han sido “cotos de poder” para los sindicatos, que no van a querer soltar fácilmente los dirigentes sindicales. 

Y si bien las autoridades del IMSS-Bienestar les han prometido respetar los contratos colectivos de todo el personal, una vez que los hospitales y centros de salud de la Ciudad de México se adhieran al nuevo esquema federal, siempre habrá cierto recelo de esta promesa.

A esto hay que sumarle los tiempos político-electorales que vivimos; por lo que, seguramente, habremos de ver más manifestaciones del personal de salud. Lo malo es que los pacientes serán los que pagarán las consecuencias de estas movilizaciones.

ABATELENGUAS

No sólo los elevadores de los hospitales del IMSS andan mal; también están los del ISSSTE, y no sólo en hospitales, sino también en los edificios administrativos que tiene está institución donde miles de usuarios, en su mayoría de la tercera edad, tienen que acudir diariamente para realizar sus trámites de jubilación o cesantía. Tan sólo un ejemplo, el edificio que tiene el ISSSTE en avenida Reforma, de dos elevadores, sólo uno funciona. Es tal la espera del ansiado elevador, sobre todo para el adulto mayor, que algunos, los que pueden, utilizan las escaleras, a otros no les queda más remedio que esperar su turno para poder ingresar al ascensor.

BAJO EL MICROSCOPIO

En anteriores columnas ya había comentado de algunos médicos cubanos que fueron contratados para trabajar en México y que, de la noche a la mañana, desertaron; les dijeron adiós a sus compañeros y dejaron la clínica rural de salud o el hospital estatal donde fueron asignados. Se fueron sin dejar rastro alguno.

Autoridades de salud de este programa han aclarado que ellos tienen libre paso para andar por todo el territorio nacional, pues cuentan con todos sus papeles de internamiento en regla. En una primera etapa, llegaron a nuestro país 608 médicos cubanos, a los que se sumarían otros 610 en una segunda etapa.

¿Y entonces? Se supone que el gobierno federal los invitó para reforzar la atención médica en zonas donde los médicos mexicanos no han querido ir. A la fecha, el IMSS-Bienestar informó que 48 médicos especialistas cubanos han decidido abandonar sus plazas. Hace unos meses, eran 29, y por lo que se ve, el número de bajas de médicos cubanos seguirá creciendo. La realidad es que la estrategia del sector salud de atraer a médicos especialistas en las zonas más apartadas del país sigue sin funcionar.

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