Permanecerá Svarch en Cofepris
Sabe que puede ser más útil para la población en este organismo federal, pues la meta es ayudar a que sean más accesibles los medicamentos.
Para Alejandro Svarch Pérez, responsable de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), es claro que hay desafíos en materia de regulación que se requieren alcanzar, como cerrar las brechas de trámites sin concluir, que la pandemia por covid-19 agudizó, y emitir autorizaciones sanitarias en menor tiempo. De igual forma, tener una mayor convergencia regulatoria con países de referencia, impulsar la fabricación de medicamentos en el país y ampliar la innovación científica.
El comisionado federal conversa algunos temas que le interesan, entre ellos el reclamo constante de la industria farmacéutica sobre el rezago en la aprobación de los registros sanitarios y de los ensayos clínicos de medicamentos.
Es médico internista y tiene una maestría en Salud Pública, fue alumno de Jorge Alcocer, secretario de Salud y del próximo secretario de Salud, David Kershenobich, por lo que es un hecho que continuará al frente de la Cofepris para el próximo sexenio.
Tiene un pizarrón que fue colocado en su oficina y asegura que ahí ve cómo va el porcentaje en la reducción del rezago de los registros sanitarios año por año y los avances que se han tenido.
Reconoce que la pandemia por covid-19 sí generó rezagos en la aprobación de registros sanitarios de medicinas y dispositivos médicos. Tan sólo en 2020 ingresaron 7 mil 653 solicitudes de registro y se atendieron 3 mil 442. Aclara que recibieron un rezago de más de 54 mil registros sanitarios y buscarán terminar el sexenio con muy pocos: en 2023 ingresaron 10 mil 97 solicitudes de registro de medicinas y fueron atendidas 9 mil 880.
Alejandro Svarch tiene varias metas, algunas proyectadas para 2026, como son la optimización regulatoria; incrementar capacidades del personal; la digitalización del registro de autorizaciones sanitarias, y creación y actualización de la NOM para la vigilancia de ensayos clínicos. El titular de la Cofepris estuvo en Médicos Sin Fronteras, organización humanitaria que ayuda a las comunidades más pobres del mundo. Él entiende perfectamente la necesidad de la gente de ser atendida. Dice que nunca pasó por su cabeza estar al frente de la Cofepris, pero sabe que puede ser más útil para la población en este organismo federal, pues la meta es ayudar a que sean más accesibles los medicamentos. Reconoce que faltan recursos y más personal, a pesar de que en este sexenio hubo algunas contrataciones de dictaminadores.
Svarch vino a poner orden a la casa, que su antecesor José Alonso Novelo no pudo, sobre todo en el combate a la corrupción y al fortalecimiento de la transparencia. También llegó a abrir el diálogo con la industria farmacéutica, aunque mantiene una relación de sana distancia. Desde su llegada ha reestructurado y optimizado la Cofepris. La meta es digitalizarlo en todos sus procesos. De ahí, la puesta en marcha de la plataforma DIGIPRis para trámites electrónicos de registros sanitarios de medicamentos, recetarios electrónicos, certificados de libre venta de medicinas y dispositivos médicos o las ventanillas de resolución inmediata. Es mucha la tarea que Svarch tiene por hacer, pero muestra determinación y esperemos que cumpla sus objetivos.
ABATELENGUAS
En la Sedatu, a cargo de Román Meyer Falcón, hay preocupación porque en el Registro Agrario Nacional (RAN) decidieron nombrar como director general de Administración y Finanzas a Javier Mancilla Miranda, quien además de verse envuelto en un escándalo de corrupción en su paso por el Registro Agrario en Oaxaca, ya en su nuevo cargo decidió quitar a la empresa de fumigación Criservice S.A. de C.V. y en su lugar metió a Sanycontrol de México S.A. de C.V. Y dicen que va por los demás contratos, la cuestión será ver si sus jefes lo van a dejar. Veremos.
BAJO EL MICROSCOPIO
El Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y el Hospital Médica Sur, ambos de gran prestigio, alertaron a su personal del aumento de casos de covid-19 entre la población mexicana y la obligatoriedad de volver a usar el cubrebocas al interior de sus instalaciones. El boletín epidemiológico de la Ssa señala que hay 8 mil 75 casos de SARS-CoV-2. Y mientras, como ya es costumbre, la Ssa, que es la que debe informar y aclarar sobre el tema, prefiere guardar silencio.
