La salud de la niñez mexicana está marcada por una doble problemática: altas tasas de obesidad y malnutrición.
Pero también por afecciones en el periodo perinatal, donde se presentan malformaciones congénitas, anomalías cromosómicas y bajo peso.
En los últimos años, la mortalidad infantil en México ha aumentado, se tiene una tasa aproximada de 13.4 defunciones por cada 100 mil nacidos vivos, cifra que está muy por encima de países como Estados Unidos, Chile y Canadá.
Este jueves se celebra el Día de la Niña y el Niño en nuestro país y el panorama en la salud de los infantes no es favorable y menos cuando, por enfermedades diarreicas agudas que se pudieron prevenir, se siguen muriendo pequeños menores de un año de edad. En los países de ingresos bajos, ésta es la tercera causa de muerte en niños.
De acuerdo con el Inegi, la mayor carga de las defunciones en menores de un año está en el nacimiento y en los primeros días de vida de un bebé. Tan sólo en 2024 se contabilizaron 17 mil 421 muertes. A esta radiografía se suma que nuestro país tiene uno de los primeros lugares mundiales en obesidad infantil. La obesidad entre niños de 5 a 11 años casi se duplicó en dos décadas, pasando de 9% en 1999 a 17.5% en 2023.
Actualmente, se estima que casi 36% de los escolares de 5 a 11 años presenta sobrepeso y obesidad.
De acuerdo con el Inegi, los tumores cancerígenos y los accidentes forman parte de la mortalidad en nuestros niños y niñas. Y no hay que olvidar que los bajos esquemas de vacunación que se tuvieron en los últimos años también provocaron que la población infantil se enfermara de sarampión, varicela, tos ferina y neumonía, entre otras.
No hay duda de que el gobierno federal tiene todavía una gran deuda con los niños y niñas de México en mejorar su salud y que todos puedan tener acceso oportuno a los servicios médicos del país; pero también en garantizar que tengan un desarrollo, en todas sus esferas, saludable.
ABATELENGUAS
En nuestro país, 40% de las cirugías de vesículas en los hospitales públicos del país se siguen haciendo de manera convencional (cirugía abierta); cuando en muchos países ya sólo se usa la de mínima invasión (que son incisiones muy pequeñas) a través de nuevas técnicas endoscópicas y laparoscópicas o de cirugía robótica.
Usar cirugía de mínima invasión, explica María Fernanda Torres Ruiz, de la Asociación Mexicana de Cirugía Endoscópica (AMCE), reduce tiempos de hospitalización, complicaciones y costos, además de brindar beneficios directos a la calidad de vida de los pacientes. El gran reto de México será incorporar esta nueva tecnología al sistema de salud mexicano y que esté al alcance de todos los pacientes.
Por primera ocasión, México fue la sede del Congreso Mundial de Cirugía, encuentro bienal que se realizó de manera simultánea con el 34º Congreso Internacional de Cirugía Endoscópica y el 18º Congreso Latinoamericano de Cirugía Endoscópica, cuya organización recayó en Eduardo E. Montalvo Javé, presidente de la AMCE.
BAJO EL MICROSCOPIO
La presidenta Claudia Sheinbaum se enojó con su equipo de salud federal por no decirle de las carencias en medicinas y médicos que se tenían en el municipio de Tenango de Doria, Hidalgo, que la población le hizo saber durante su visita a este lugar. ¡Y cómo no se va a molestar!, pues sólo basta recordar que el desabasto de medicinas se convirtió en una “losa muy pesada” para la 4T en el sexenio pasado y que en esta administración han querido revertir. Valdría la pena que la mandataria hiciera visitas sorpresa a los hospitales federales y estatales para que escuche de viva voz a los pacientes y no se quede sólo con las “dulces cifras” que el equipo de salud federal (Ssa, IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar) le da semanalmente.
Y que no se olvide de los Institutos Nacionales de Salud, que son considerados la “joya del sector salud” por su alto nivel de especialización médica, en los cuales, desde hace años, sus directivos hacen malabares para estirar los pocos recursos que tienen para atender a la población que no tiene seguridad social, en donde hasta políticos y funcionarios del gobierno federal prefieren atenderse.
