Morir con dignidad: la discusión que México sigue posponiendo

Ruth Rodríguez

Ruth Rodríguez

En el quirófano

Más de dos décadas en México debatiendo en el Congreso de la Unión sobre la legalización de la eutanasia o también conocida como “muerte digna”, sin haber, hasta la fecha, un consenso de las fuerzas políticas para aprobarla. 

Este tema hoy retoma fuerza por el caso de Samara Martínez, paciente con insuficiencia renal crónica terminal, que impulsa la Ley Trasciende para legalizar la eutanasia. Esta iniciativa plantea despenalizar y legalizar la eutanasia en México, permitiendo que personas con enfermedades terminales o condiciones graves puedan decidir sobre el final de su vida, bajo un proceso regulado, voluntario y con supervisión médica. En las últimas cuatro legislaturas se han presentado 23 iniciativas relacionadas con la muerte digna. Entre éstas, seis han sido propuestas de reforma constitucional y el resto a leyes secundarias. Cuatro se han centrado únicamente en la Ley General de Salud y nueve se han enfocado en el Código Penal Federal.

Tan sólo en la presente Legislatura LXVI del Congreso de la Unión, que inició el 1 de septiembre de 2024 y concluirá el 31 de agosto de 2027, se han presentado nueve iniciativas.

Entre las iniciativas presentadas en la actual legislatura, los diputados y diputadas han sido de Morena, Movimiento Ciudadano y Partido del Trabajo. Al hacer un análisis de las últimas cuatro legislaturas, las bancadas que han presentado alguna propuesta son Morena, MC, PT, PRI, PAN y PRD.

Las iniciativas que buscan reformar el marco constitucional se han dirigido a los artículos 1, 4 y 73. De las 23 iniciativas relacionadas con la “muerte asistida”, sólo dos fueron dictaminadas, una en el Senado y otra en Diputados, pero, al pasar a sus respectivas cámaras revisoras, dichas iniciativas se fueron a la “congeladora”; es decir, quedaron en el olvido.

Si bien en el sexenio pasado el expresidente Andrés Manuel López Obrador abrió el debate sobre la legalización de la eutanasia, la realidad es que, al final de su administración, sólo quedó en eso, en debates y promesas.

Todas estas iniciativas sobre la legalización de la eutanasia fueron respaldadas por organizaciones civiles y pacientes, muchos de ellos con enfermedades terminales. En este sector de la población sí hay consenso. Y, como muestra, está el estudio realizado por Altazor Intelligence y Data for World, que revela que hasta 7 de cada 10 personas en México están a favor de la legalización de la eutanasia, a partir de una muestra nacional de 1,200 entrevistas en línea. Estos datos —asegura la coalición Muerte Digna— confirman algo que ya se vive en miles de hogares en México: el sufrimiento al final de la vida es una realidad que necesita respuestas más humanas, informadas y con reglas claras. La legalización de la eutanasia sólo se dará en este país cuando tenga el respaldo total de la Presidencia de México, por lo que ahora tocará el turno a Claudia Sheinbaum darle luz verde o roja a este tema.

ABATELENGUAS

Da gusto saber que México está transformando la lucha contra el cáncer de pulmón mediante la incorporación de herramientas de inteligencia artificial en hospitales públicos, lo que permite detectar la enfermedad en etapas tempranas y avanzar en la curación. Prueba de ello han sido las 15 mil radiografías y las 2,375 tomografías analizadas con esta tecnología, diseñada por la farmacéutica AstraZeneca. Hay que recordar que el cáncer de pulmón en México ocupa el noveno lugar en incidencia y es la tercera causa de muerte, en gran medida debido a que suele diagnosticarse en etapas avanzadas.

BAJO EL MICROSCOPIO

La presente administración, a través del IMSS, tiene ya el expediente digital médico de nueve millones 882 mil niños y niñas que cursan el nivel básico. Eso es un dato importante porque ya tienen una muy buena radiografía de cómo está su salud. Los brigadistas del IMSS tardaron un año en recabar los datos de la comunidad estudiantil, en donde descubrieron que 40% de los alumnos tiene problemas de vista y, por ende, necesitan lentes; mientras que 60% presentó caries y problemas dentales. Ahora, lo importante será que este grupo de estudiantes tenga seguimiento y que en verdad sean atendidos sus problemas de salud en los servicios públicos.