Medio siglo de lucha contra el cáncer 

La Asociación Mexicana de Lucha contra el Cáncer AMLCC cumplió 50 años de liderar la contienda contra esta enfermedad en México, así como de apoyar a pacientes y familias en situación vulnerable que han sido afectados por esta enfermedad, que es la tercera causa de ...

La Asociación Mexicana de Lucha contra el Cáncer (AMLCC) cumplió 50 años de liderar la contienda contra esta enfermedad en México, así como de apoyar a pacientes y familias en situación vulnerable que han sido afectados por esta enfermedad, que es la tercera causa de muerte entre los mexicanos. 

 Es una de las organizaciones civiles más importantes a nivel nacional y respetada, y una de las que más ha impulsado el debate con el gobierno sobre la problemática de esta enfermedad en nuestro país. Fue impulsora de la Red contra Cáncer y Juntos contra el Cáncer, que agrupan a más de 25 organizaciones que trabajan con personas que padecen este mal. 

Hace 50 años había una población más joven que tenía la idea de que tener cáncer era una sentencia de muerte. Y aun así era una sociedad más participativa, solidaria y confiada y, prueba de ello, eran las donaciones que hacían a través de una alcancía transparente colocada a un lado de las cajas de los restaurantes, tiendas de autoservicio y ventanillas de bancos. 

Con lo que obteníamos de esas dos mil alcancías, relata Mayra Galindo, directora de la AMLCC, se podían comprar medicinas e insumos para los pacientes de tres hospitales. 

Incluso, era una forma de enseñar a los niños a donar, a dar algo por los demás. Actualmente, dice, ya no colocamos tantas alcancías porque las roban, las rompen para sacar el dinero o los mismos empresarios nos piden que las quitemos, porque se ven feas para su espacio, como les dijo la pastelería El Globo; o simplemente porque, les comentan, estorban, o porque las cajeras ya no se hacen responsables de las mismas y la gente las ve, pero ya no dona. Muchas se quedan vacías. 

 Ahora sus principales donaciones no provienen de las alcancías, sino de donaciones privadas, pero estas aportaciones se diluyen cada vez más porque, a diferencia de hace 50 años, actualmente hay más agrupaciones civiles trabajando los temas de salud y que también reciben donativos. 

 En algo tiene razón Mayra Galindo, los mexicanos no somos ni comprometidos ni filantrópicos hasta que no nos llega la enfermedad y, entonces sí, apoyamos. 

Esta agrupación civil, que preside el doctor Francisco Ochoa, se gestó hace cinco décadas por el entonces secretario de Salud, Jorge Jiménez Cantú. 

 Para Mayra Galindo, si bien estos 50 años son motivo de orgullo y satisfacción, los retos que actualmente enfrenta el país en el tema del cáncer son muy grandes. Los recientes cambios en el sistema de salud, el desabasto de medicamentos y el retraso en la atención de los pacientes generados por la pandemia de covid-19 pueden dar pie a graves consecuencias para los enfermos y sus familiares. Se requiere, dice, mejorar la atención médica y que sea igual, equitativa y accesible para todos los pacientes. 

ABATELENGUAS 

 Borrón y cuenta nueva en salud. Para el 2023, 15 estados estarán integrados al nuevo plan de salud del IMSS-Bienestar. El gobierno tiene toda la radiografía de qué es lo que necesitarán: equipos médicos, remodelación de centros de salud y hospitales; adquisición de equipos médicos y la contratación de 46 mil trabajadores. Ahora sí, adiós al Seguro Popular y bienvenido el IMSS-Bienestar, en el que el gobierno federal, a diferencia del primero, tendrá el control de las nóminas de los trabajadores de salud, así como el dinero para las compras de medicinas y equipos. Para como están las cosas, los secretarios de Salud estatales y los directivos del Instituto de Salud para el Bienestar pronto se quedarán sin chamba, pues prácticamente lo más importante lo realizarán desde el IMSS-Bienestar. 

BAJO EL MICROSCOPIO 

Una buena. El laboratorio Sanofi, en alianza con Save The Children México, anunció que trabajan en diversos proyectos para disminuir los casos de diarrea en niños, sobre todo en comunidades alejadas del país que no cuentan con agua para lavarse las manos, servicios de saneamiento básicos, entre otros factores. Una mejor. Afortunadamente, durante esta pandemia los casos de enfermedades diarreicas agudas y las muertes por este motivo bajaron en México, principalmente por el lavado constante de las manos. Hay que seguir con esa sana práctica. No hay que perder de vista que, tan sólo en el 2020, se registraron 10 mil muertes por diarrea en América Latina, que es una enfermedad que es cien por ciento prevenible. 

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