Médicos cubanos y médicos mexicanos, una balanza en desigual
Si bien han sido criticados porque tienen mejores prestaciones laborales, los médicos cubanos se han convertido, en muchas comunidades marginadas del país, en la única opción de atención médica. Lo cierto es que, para los enfermos, lo que menos les importa es la ...
Si bien han sido criticados porque tienen mejores prestaciones laborales, los médicos cubanos se han convertido, en muchas comunidades marginadas del país, en la única opción de atención médica. Lo cierto es que, para los enfermos, lo que menos les importa es la nacionalidad del médico, sino que los atiendan y los curen de sus padecimientos o urgencias médicas.
Lo malo es que la falta de especialistas sigue siendo un problema que no se resolvió en este sexenio y que seguramente heredará la siguiente administración federal.
Estamos a un año de que se termine el sexenio y el gobierno federal sólo atina a decir que ampliará un año más el convenio con Cuba, pues la participación de los médicos cubanos ha sido clave para resolver la carencia de personal médico y atender los problemas de salud de las comunidades rurales e indígena del país.
De hecho, ya se cumplieron tres años de que este grupo proveniente de la isla caribeña llegó a México a trabajar en los hospitales del país.
Su presencia en territorio nacional comenzó a raíz de la pandemia por covid-19 en 2020 y, hasta la fecha, han sido contratados 806 médicos de 36 especialidades, quienes se encuentran en 16 estados del país.
Por primera vez, Zoé Robledo dio un informe pormenorizado del trabajo realizado por los médicos cubanos en las clínicas y hospitales del IMSS-Bienestar, los cuales han atendido 665 mil 194 consultas; 42 mil 600 ultrasonidos; 38 mil 600 sesiones de diálisis; 23 mil 492 cirugías; 3 mil 212 estudios; mil 983 partos; 891 cesáreas y 592 endoscopias.
No hay duda de que los médicos cubanos han venido a ayudar a mejorar la salud de la población mexicana. Pero tampoco hay duda de que el trato que el gobierno les ha dado a ellos y a los médicos mexicanos ha sido desigual.
A los primeros les garantizan hospedaje y tres comidas al día, así como seguridad ante el clima de violencia que se vive en muchos estados. Y muchos de ellos son ubicados cerca de los hospitales generales; es decir, cerca de las cabeceras municipales de los estados.
Para los diseñadores de este programa, los médicos cubanos ganan lo mismo que los médicos mexicanos, alrededor de 33 mil pesos libres de impuestos; por lo que el argumento del salario no es válido para no querer ir a estas zonas a trabajar. La realidad es que los médicos cubanos están mejor cuidados que los mexicanos. Viven en hoteles o casas seguras, no pagan renta; tienen vigilancia y buena comida. No tienen la preocupación de su familia porque llegan solos a México.
A diferencia de los médicos mexicanos, que tienen que pagar renta de casa o habitación y no tienen la vigilancia con la que cuentan los cubanos; además de que la mayoría de los médicos ya están casados y tienen familia, por lo que trasladarse a zonas marginadas es poner también en jaque a todo su primer círculo.
El tiempo se acaba y, hasta el momento, el gobierno federal no ha dado con la clave para atraer a los médicos mexicanos hacia las zonas más marginadas del país.
ABATELENGUAS
Se acerca la temporada invernal y la Secretaría de Salud federal planea vacunar contra covid-19 sólo a la población vulnerable y no precisamente con vacunas contra las nuevas variantes en circulación. Por el momento, prevén solamente aplicar en el país las marcas Abdala, de origen cubano, y la Sputnik, de origen ruso, que son las que tienen almacenadas y en reserva. Ambas no han sido avaladas por la OMS. Hasta el momento, no se sabe si la Ssa y la Cofepris autorizarán el ingreso de otras marcas para venta en el sector privado, lo cual estaría bien, pues las personas que no están dentro de la población vulnerable y desean vacunarse lo podrían hacer tal y como sucede en otros países, como en Estados Unidos..
BAJO EL MICROSCOPIO
A celebrar las fiestas patrias y los 213 años de la Independencia de México este viernes 15 de septiembre, pero siguiendo las recomendaciones de las autoridades de Salud y de Medio Ambiente, quienes han pedido a la población festejar sin la quema de cuetes, ya que afectan la calidad del aire, pueden ocasionar incendios y dañar la salud de las personas, así como de los animales domésticos y silvestres.
Pero no sólo eso, los estruendos de la pirotecnia, la música a todo volumen y el ruido de la celebración, advierten expertos en soluciones auditivas de la empresa MED-EL, cuyas investigaciones condujeron al desarrollo del primer implante coclear en el mundo, pueden ocasionar daños irreversibles en el oído.
La Organización Mundial de la Salud señala que el estruendo de la pirotecnia puede alcanzar hasta 190 decibeles, que es más del doble de lo que el oído de una persona adulta puede soportar; en tanto que los bebés son más vulnerables y están expuestos a lesiones auditivas más profundas. Por ello, a festejar, pero cuidándose.
