Informe de covid-19 en medio de un proceso electoral
Vale la pena hacer algunos apuntes en torno al informe que dio la Comisión Independiente de Investigación sobre la Pandemia de Covid19 en México, que concluye como un fracaso la respuesta que dio el gobierno federal a este virus que mató a 808 mil 619 mexicanos. De ...
Vale la pena hacer algunos apuntes en torno al informe que dio la Comisión Independiente de Investigación sobre la Pandemia de Covid-19 en México, que concluye como un fracaso la respuesta que dio el gobierno federal a este virus que mató a 808 mil 619 mexicanos. De esta cifra, 287 mil muertes pudieron evitarse con una mejor gestión gubernamental si no se hubieran subestimado los casos de gravedad y centralizado las decisiones. No hay que minimizar estos resultados porque es un buen análisis, que el propio gobierno no quiso hacer.
Levantaron la emergencia sanitaria y cerraron el tema. Nunca hubo una autoevaluación ni permitieron la participación de los científicos o académicos. Hicieron a un lado el Consejo de Salubridad General.
Por eso no es de extrañarse este informe realizado por un grupo multidisciplinario de investigadores de diferentes áreas, que analizó el impacto que tuvo el covid-19, y concluyó que 4 de cada 10 no tenía que haber muerto; esta pandemia dejó 215 mil niños huérfanos y 95% de los fallecidos lo hicieron en la soledad. Son datos duros que la investigadora Carol Perelman, parte de esta comisión de expertos, los traduce de manera muy clara: “El virus fue el mismo y ningún país lo hizo perfecto, pero en México los resultados fueron devastadores; el evento más trágico desde la Revolución Mexicana”. La esperanza de vida en México disminuyó en 4.6 años entre 2019 y 2021.
Sí es un documento científico serio, hecho por profesionales, pero que le restan credibilidad al tener entre sus participantes a exfuncionarios de la Secretaría de Salud en administraciones panistas y priistas pasadas, como el doctor Julio Frenk Mora, Eduardo González Pier o al ministro en retiro José Ramón Cossío, que, si bien son destacados profesionales en sus ramas, son fuertes críticos con el actual gobierno federal.
Y aunque digan que esta comisión es independiente de cualquier institución y de cualquier fuerza política o partidista, lo cierto es que algunos de sus miembros no son tan “independientes” porque han externado su afinidad por la candidata presidencial por el PAN, PRI y PRD, Xóchitl Gálvez.
No por algo el presidente Andrés Manuel López Obrador y la candidata presidencial por Morena, Claudia Sheinbaum, han salido a descalificar este informe y a varios de sus integrantes. No dudo que este documento, que fue coordinado por el destacado médico Jaime Sepúlveda, se apegó a los estándares de rigor científico y objetividad académica. Pero es una lástima que un trabajo científico bien hecho se haya presentando en pleno proceso electoral para la sucesión presidencial, porque se presta a muchas interpretaciones y deja a un lado lo más importante, las lecciones aprendidas durante esta pandemia de covid-19.
ABATELENGUAS
A cuidarse de las altas temperaturas extremas que se registran en el país. De acuerdo al Sistema Meteorológico Nacional, de marzo a julio se pronostican cinco olas de calor. Estamos en la segunda y autoridades de epidemiología de la Secretaría de Salud reportan un acumulado de 264 casos de golpe de calor y cuatro defunciones.
BAJO EL MICROSCOPIO
A diferencia del anterior sexenio, en el que muchas agrupaciones farmacéuticas externaban su apoyo a determinado candidato presidencial; en estas elecciones están siendo más reservados. La Asociación Mexicana de Industrias Innovadoras de Dispositivos Médicos (AMID), que preside Héctor Orellana, presentó 10 propuestas de su sector destinadas a incrementar el acceso de los pacientes a tecnologías médicas de alta innovación, potencializar la investigación y contribuir con el desarrollo económico a partir del fortalecimiento del sector y la generación de empleos. A unas semanas de los comicios, Orellana dijo que este decálogo busca contribuir con la agenda de salud de los candidatos a la Presidencia, a modo de que el sector de los dispositivos médicos continúe siendo una industria prioritaria para el país. Lo cierto es que a este sector de dispositivos médicos, si bien tuvieron un crecimiento importante por la pandemia, también resultaron afectados por los constantes cambios en el modelo de compras por parte del gobierno federal y el rezago de más de cinco mil registros de dispositivos médicos que tiene la Cofepris.
