Con el nombramiento de Alejandro Svarch como director del IMSS-Bienestar ya no queda duda de que el equipo de salud del presidente Andrés Manuel López Obrador continuará para el próximo sexenio, pero ahora encabezado por Claudia Sheinbaum.
La política de salud seguirá siendo la misma, con los mismos funcionarios, pero en diferentes puestos, tal y como ocurre en un tablero de ajedrez, en donde cada pieza sólo se mueve de un lugar a otro, pero siguen siendo las mismas. Svarch, durante este sexenio ha hecho una carrera meteórica en la administración pública. Llegó a la Ssa de la mano de su maestro Jorge Alcocer.
En el 2018 fue director de Relaciones Internacionales de la Secretaría de Salud y en 2019 fue coordinador nacional médico del extinto Insabi. Desde ahí, fue el responsable de contratar a médicos generales que se encargaron de atender la pandemia por covid-19, de los cuales, muchos, no fueron la mejor elección, a decir de algunos funcionarios cercanos a este programa. Al principio, a él se le adjudicó la idea de traer a los médicos cubanos a trabajar en México debido a su cercanía familiar con la isla caribeña, pero el promotor de esta iniciativa fue Lázaro Cárdenas Batel, quien será el próximo jefe de la oficina de Presidencia; Svarch sólo ayudó a este intercambio.
Svarch formó parte del grupo de médicos especializados que atendió al presidente López Obrador durante su contagio de covid-19, con el que se ganó su confianza y meses más adelante lo nombró titular de la Cofepris. Ésta es la segunda vez que le proponen dirigir el IMSS-Bienestar. El año pasado, el Presidente le ofreció dirigir este instituto, pero debido a que su papá recién había fallecido no aceptó este cargo. Svarch es médico cirujano por la UNAM, con especialidad en Medicina Interna y tiene una maestría en Salud Pública. También ha laborado en el sector privado, y formó parte de la organización civil Médicos sin Fronteras, que ayuda a poblaciones con alta marginación y en situación de riesgos.
Ojalá que Zoé Robledo, director del IMSS y recién ratificado en el cargo por la presidenta electa Claudia Sheinbaum dejé trabajar con independencia a Alejandro Svarch, porque, hasta el momento, el que dirige toda la operatividad del IMSS-Bienestar es Robledo.
Si bien Svarch es una persona joven con poca experiencia en el manejo de los servicios médicos, su cualidad es que tiene una gran sensibilidad para los problemas de salud que aquejan a los pacientes donde él podría ser la diferencia, sólo basta que se haga acompañar de un buen equipo de salud. En contraste con Zoé Robledo, sí es médico y sabe de la importancia de prevenir antes que la gente se enferme. Ya veremos si en su andar en el IMSS-Bienestar imprime su propio sello.
ABATELENGUAS
Sabía usted que en México, hay tres millones de personas que requieren de una intervención quirúrgica de la vista, de las cuales, 80% es por cataratas. Para Gerardo Gleason, quien dirige desde hace 35 años la empresa mexicana Medical Dimegar, la contratación de servicios integrales para el sector de salud público es una de las mejores apuestas para abatir el rezago en áreas como las cirugías oftalmológicas. Y es que en un servicio integral se puede tener equipo de última tecnología, instrumental, técnicos especializados, incluso capacitación al personal de salud para realizar operaciones en cualquier parte del país.
Bien por este modelo de servicio que ha permitido que el IMSS y el ISSSTE, entre otras dependencias gubernamentales, puedan avanzar sin contratiempos en las Jornadas Quirúrgicas Oftalmológicas que realizan.
BAJO EL MICROSCOPIO
En la Secretaría de Salud capitalina, a cargo de Oliva López Arellano, están preocupados por la entrega-recepción a realizarse en mes y medio. Esto, derivado del desorden administrativo que arrastran desde la pandemia, con el entonces director general de Administración y Finanzas, Jesús Antonio Garrido, quien salió dejando detrás escándalos de corrupción, compras discrecionales, falta de insumos y malos tratos. Lo más grave es que la nueva directora general, Emma Luz López Juárez no arregló nada y está a punto de dejar está “herencia” a la nueva administración encabezada por la jefa del Gobierno, Clara Brugada.
