El giro de la 4T con la industria farmacéutica

Tal parece que las amenazas del presidente Trump hacia México de imponerle aranceles y otras medidas económicas lograron que el gobierno de la Cuarta Transformación dejara atrás el pasado y los pleitos con la industria farmacéutica. De enemigos, hoy buscan ser aliados ...

Tal parece que las amenazas del presidente Trump hacia México de imponerle aranceles y otras medidas económicas lograron que el gobierno de la Cuarta Transformación dejara atrás el pasado y los pleitos con la industria farmacéutica.

De enemigos, hoy buscan ser aliados y colaborar en conjunto, todo en pro del Plan México que empresarios firmaron con la presidenta Claudia Sheinbaum.

Ver para creer. Como en los viejos tiempos priistas y panistas, donde los funcionarios de Salud solían acudir a las conferencias de la industria farmacéutica, el pasado jueves el laboratorio Lilly México organizó un foro y, para sorpresa de muchos, en primera fila estaban sentados David Kershenobich, secretario de Salud; Armida Zúñiga, titular de la Cofepris, y Patricia Clark, secretaria del Consejo de Salubridad General. También participaron Sergio Valdés-Ferrer, director de Investigación Científica en Proyectos de Salud de la Ssa, y José Enrique Pérez Olguín, director del Cenetec.

Hay que recordar que, durante la administración del expresidente López Obrador, los funcionarios de Salud tenían prohibido acudir a foros o seminarios organizados por la industria farmacéutica y mucho menos sentarse a dialogar con ellos.

Después de seis años, de nueva cuenta, todos los sectores involucrados en salud fueron vistos juntos en un salón de un hotel capitalino, durante el foro Health Summit: The Power of Innovation, conducido por Forbes México.

El mensaje del secretario de Salud fue muy corto, pero muy directo, incluso una parte de su discurso lo habló en inglés. “Gracias por su compromiso de invertir en México para proyectos de investigación clínica que redundará en beneficios de la población no sólo de México, sino global, y nosotros estamos comprometidos en apoyar la innovación médica y en el desarrollo y participación de estudios clínicos”, le dijo a Ilya Yuffa, vicepresidente ejecutivo y presidente de Eli Lilly and Company.

En su oportunidad, Patricia Clark dijo que la instrucción del gobierno es abrirse al diálogo con todos los sectores y destacó la importancia de generar anillos de colaboración entre el gobierno, la industria y la academia.

Los voceros de la industria, Larry Rubin, director ejecutivo de la AMIIF, y Yaneth Giha, directora de la Federación Latinoamericana de la Industria Farmacéutica, fueron muy cuidadosos en sus intervenciones frente a las autoridades de Salud.

Giha le dijo a Armida Zúñiga que, mientras más ágil sea el tema regulatorio, México podría tener un mejor lugar en América Latina, pues, actualmente, Brasil y Argentina se llevan más recursos de la industria farmacéutica para investigación. La funcionaria reconoció que se requiere agilizar más los trámites y adelantó que habrá cambios en los procesos de regulación. El gobierno de la 4T fumó ya la pipa de la paz con la industria farmacéutica. Enhorabuena para todos y más para los pacientes.

ABATELENGUAS

Alejandro Svarch, director general del IMSS-Bienestar, ya no ve la luz al final del túnel ante tantos problemas. La semana pasada, trabajadores del Hospital General de Ensenada reclamaron falta de insumos y que no les habían pagado quincenas. Ahora, el personal médico del Edomex bloqueó avenidas en protesta porque les adeudan quincenas y porque requieren de mejores condiciones laborales. Tal parece que la idea que les vendieron a los 23 gobernadores de que al ceder el mando de sus hospitales estatales, su personal y su nómina al IMSS-Bienestar ellos ya no tendrían que preocuparse por la operatividad de los mismos está siendo falsa. Los mandatarios han tenido que salir a resolver hasta dar recursos ante los reclamos.

BAJO EL MICROSCOPIO

En el proceso de compra de medicinas hay dos noticias, una mala y una buena. La mala es que no serán dos meses, sino cuatro, para que se normalice el abasto de medicinas e insumos. Es decir, hasta abril. Al final de cuentas, pegó en el desabasto el cambio de sexenio y la inexperiencia en compras en la Secretaría de Salud y en Birmex. La buena. La industria farmacéutica ya entendió que es mejor colaborar y propusieron al equipo de salud federal entregar directamente sus medicinas a los hospitales. Se trata de medicamentos controlados y sólo participarán los grandes laboratorios, que son los que pueden erogar el costo de la distribución.

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