De la corrupción y la distribución de medicinas

La buena. El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador logró abatir la corrupción y desarticular el monopolio que tenían empresas privadas y grupos políticos en la distribución de medicinas en el sector salud en todo el país. La mala. El gobierno se hizo ...

La buena. El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador logró abatir la corrupción y desarticular el monopolio que tenían empresas privadas y grupos políticos en la distribución de medicinas en el sector salud en todo el país. La mala. El gobierno se hizo cargo del tema y, hasta ahora, ha fracasado en lograr tener un sistema nacional de distribución de medicinas, vacunas, reactivos e insumos.

Parece chiste, pero no lo es. Se trata de un tema muy serio porque ha generado retrasos y falta de medicinas en clínicas y hospitales del país, así como un aumento en los precios y falta de trazabilidad en los fármacos. A dos años de que termine la presente administración, Birmex (Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México, S.A de C.V) sigue en fase de reorganización o, por lo menos, eso establece el informe Avances y Resultados 2021, que sólo sorprende por la sinceridad de sus datos.

La paraestatal, a cargo recientemente del general Jens Pedro Lohmann Iturburu, reconoce en su informe que todo el 2021 se enfocó sólo en la distribución de la vacuna covid-19 y algunos medicamentos.

La promesa del presidente Andrés Manuel López Obrador no se ha cumplido en este tema porque, como revela el informe, no cuenta con recursos extra y reconoce que hay un nivel de complejidad que implica el desarrollo de un sistema nacional de distribución que cubra todas las necesidades del país. No cabe duda que el covid-19 afectó todos los planes que este gobierno tenía en materia de salud y Birmex, que debería distribuir, adquirir y comercializar medicinas e insumos, abandonó durante esta fase su tarea principal. La paraestatal se dedicó a distribuir vacunas de covid-19 y sólo pudo repartir menos del 10% de los 900 millones de piezas de medicinas que son movidas a diferentes regiones del país. Y eso con la ayuda de las Fuerzas Armadas, ya que, sin ellas, lo más seguro es que no hubieran podido.

Uno de los principales problemas, no de ahorita, sino de sexenios anteriores, es la distribución de medicinas e insumos para todo el país, que parecería fácil, pero la administración del Presidente ya se dio cuenta, eso espero, que no es lo mismo que entregar papitas o refrescos, como decían, porque se requiere de toda una logística y de mantener las cadenas de frío que preserven las medicinas, vacunas e insumos. La presente administración desmanteló el sistema de compras y distribución que operaba en el país en sexenios pasados y designó a Birmex (que otros gobiernos ya habían desmantelado) para realizar esas tareas.

Pero, gran detalle, no la dotaron de recursos, ni humanos ni materiales ni presupuestales suficientes para hacerlo. Queda claro que, si no hay apoyos para Birmex, difícilmente se pondrá a la cabeza de la distribución de medicinas en el país. Aún hay muchos cuellos de botella que eliminar, porque desde hace tiempo las autoridades de salud se dieron cuenta de que compraban las medicinas, los almacenes estaban llenos, pero éstas no bajaban a las unidades y hospitales del país.

Esperemos que solucionen el problema de la distribución y al menos lo dejen listo para el siguiente gobierno. El tiempo corre.

ABATELENGUAS

El Presidente prometió dejar un buen sistema de atención a los trabajadores al servicio del Estado, tanto para activos como jubilados; es decir, un mejor ISSSTE. Ojalá que sea cierto, porque de todas las instituciones de salud del país, el ISSSTE es la que presenta más rezagos en personal médico, en infraestructura y equipos, desde el primero hasta el tercer nivel de atención. Basta con darse una vuelta a cualquier clínica para comprobarlo.

BAJO EL MICROSCOPIO

Me comentan que dos personas que ocupaban cargos en el Hospital Manuel Gea González, de la Secretaría de Salud federal, que salieron por malos manejos administrativos, fueron nuevamente recontratadas por la subdirectora de Recursos Humanos, Alejandra Alcocer García, a pesar de que, incluso, se metieron en conflictos legales con el hospital. Se trata, aseguran, de Beatriz Eugenia Herrera Pérez, directora de Administración, y Gabriel Ortega Osorio, jefe de Departamento de Servicios de Apoyo. Sería interesante ver cuáles son los criterios del nuevo director general, Simón Kawa Karasik, quien fuera coordinador de los institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, a la hora de armar su equipo o si alguien le está metiendo goles sin que se dé cuenta.

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