Cataratas, un mal que el nuevo gobierno debe ver
Desde hace tres sexenios ni el gobierno federal ni la iniciativa privada se han dado abasto para atender a las miles de personas que corren el riesgo de perder la vista y quedar ciegos, cada año, por un mal que tiene remedio: las cataratas, una enfermedad que requiere ...

Ruth Rodríguez
En el quirófano
Desde hace tres sexenios ni el gobierno federal ni la iniciativa privada se han dado abasto para atender a las miles de personas que corren el riesgo de perder la vista y quedar ciegos, cada año, por un mal que tiene remedio: las cataratas, una enfermedad que requiere especial atención del nuevo gobierno y que no se hagan de la vista gorda.
Desde el 2000 se impulsó un programa de salud federal, que se reforzó posteriormente con el Seguro Popular, para atender a las personas sin seguridad social que requieren de cirugías. Pero desde entonces no se han dado abasto. Se estima que hay una lista de espera de más de 150 mil personas, mayoritariamente, de escasos recursos en espera de cirugía y en riesgo de quedar ciegos. Eso sin contar los casos que se siguen acumulando.
Porque, en total, se estima que en el país unas 350 mil personas sufren de esta enfermedad visual que ocurre cuando el cristalino, un lente transparente dentro del ojo, se opaca, y genera una visión borrosa, que si no se trata a tiempo puede tener como consecuencia la ceguera.
En el caso de la catarata, el único tratamiento efectivo es la cirugía, en la cual a través de un procedimiento poco invasivo se retira el cristalino opaco y se reemplaza por un lente intraocular que pueda cumplir la función del primero. Es un procedimiento muy moderno, seguro y efectivo que se realiza en un tiempo aproximado de 20 minutos. Pero al que miles no tienen acceso.
En este tema se conjugan dos cosas, tal como se vio recientemente en el X Congreso Internacional de Catarata 2018 que se realizó en la ciudad de Puebla, la demanda rebasa los sistemas de salud, pese a que hay instituciones especializadas de excelencia como el Conde de Valenciana, Hospital de la Luz y la Asociación para Evitar la Ceguera en México.
Y el hecho de que la gente acude al oftalmólogo cuando es demasiado tarde y están por perder la vista. Por un lado, “el paciente dice si no me duele, no me molesta o no se me pone el ojo rojo, no voy al oftamólogo”. Y el problema es que es una enfermedad que avanza de manera silenciosa. Por eso Eduardo Chávez, vicepresidente de la Sociedad Mexicana de Oftamología, en un foro organizado por la compañía Alcon, llamó a educar a la población para que se revisen los ojos, porque las cataratas son la causa de ceguera número uno con mayor prevalencia y ocasiona discapacidad, accidentes y dependencia.
ABATELENGUAS
En Guadalajara, Jalisco, se comienza a gestar todo un movimiento de organizaciones civiles y pacientes que tienen cáncer y que tienen un solo objetivo: “Hacer oír sus voces”. Reunidos en torno al Primer Congreso Nacional de Pacientes y el Segundo Encuentro de Organizaciones Civiles “Juntos contra el Cáncer”, buscan impulsar los derechos de los pacientes y colocar el tema del cáncer dentro de la agenda pública, además de conseguir un acceso equitativo a tratamiento para todos. Ojalá la siguiente administración no sólo los escuche, sino que también le dé la importancia que tiene al cáncer en el país y tome en cuenta la urgencia de contar con un Plan Nacional de Cáncer y se pueda concretar el anhelado Registro Nacional contra el Cáncer, porque no tenemos registros de esta enfermedad en México.
BAJO EL MICROSCOPIO
Muchas sospechas generó la información que obtuvo la Coalición México Salud-Hable, mediante una petición de transparencia, en relación a que el titular de la Cofepris, Julio Sánchez y Tépoz, se reunió con directivos de la tabacalera Philip Morris, sin que se pudiera conocer su contenido porque la clasificaron de “reservada”.
Este hecho se da en un contexto en el que la empresa tabacalera está intentado conseguir la aprobación para la comercialización de su producto de tabaco calentado IQOS en México, mejor conocidos como cigarrillos electrónicos o “vapeadores”.