Bebés, ciencia y leyes: en busca de poner orden a la reproducción asistida

Hay un problema de salud pública poco atendido en México, pese a que grupos médicos han demandado por años una mayor regulación sobre el tema de la reproducción humana asistida para facilitar un embarazo. La falta de regulación en la materia, reconoce la ministra en ...

Hay un problema de salud pública poco atendido en México, pese a que grupos médicos han demandado por años una mayor regulación sobre el tema de la reproducción humana asistida para facilitar un embarazo.

La falta de regulación en la materia, reconoce la ministra en retiro de la SCJN y actual diputada federal Olga Sánchez Cordero, ha provocado que en México exista un mercado negro de células humanas, concretamente de espermatozoides y óvulos. Pero también un mercado negro de clínicas clandestinas, lo que pone en riesgo a las parejas que anhelan tener un bebé y a los médicos especialistas, quienes coexisten con “charlatanes de la medicina”.

Tan sólo un dato que da la Cofepris en su página oficial: tiene más de 100 establecimientos autorizados para aplicar técnicas de reproducción asistida. Sin embargo, otros datos de organizaciones civiles señalan que hay un número igual o mayor de clínicas que operan en la clandestinidad.

Para resolver esta problemática, la ministra Olga Sánchez Cordero presentó ante el pleno de la Cámara de Diputados una iniciativa con proyecto de decreto para reformar y adicionar diversos artículos de la Ley General de Salud en materia de Reproducción Asistida. Para la legisladora es de suma relevancia que haya una regulación apegada a criterios científicos y éticos, que brinden certeza a quienes ofrecen y reciben estos servicios.

En la iniciativa se establece la urgencia de vigilar temas como el consentimiento informado, el altruismo en las relaciones vinculadas a la donación de gametos, la irrestricta protección del embrión humano, y la intención de disminuir las prácticas ilegales y evitar la explotación de mujeres con fines reproductivos. A estas alturas, para nadie es extraño que una pareja que busca procrear un hijo tenga problemas de fertilidad para lograrlo, ya sea por problemas de salud de la mujer, del hombre o por ambos. De hecho, cada día se registra un incremento de los casos de infertilidad.

En México, cifras de la Conapo indican que 17% de los y las mexicanas en edad reproductiva cursa con algún trastorno relacionado con la infertilidad. Y se practican anualmente más de 80 mil procedimientos de reproducción humana asistida, técnicas que tienen casi cuatro décadas de creadas.

Lo preocupante es que estas parejas que andan en búsqueda de tener un hijo, caigan en sitios o con personas que no están certificadas para apoyarlos, advierte Sánchez Cordero.

Por ello, dice la legisladora, es imperativo que el Estado mexicano dé certeza y seguridad jurídica a estas parejas.

Ojalá que esta iniciativa llegue a buen puerto, porque en las últimas décadas han pasado por el Congreso de la Unión varios intentos de legislar en la materia. Hasta el día de hoy ninguna de las iniciativas presentadas ha prosperado.

  • ABATELENGUAS

La SEP ya anunció que para enero comenzarán a medir talla y peso de los alumnos de las 90 mil 832 escuelas de primaria del país. El objetivo es detectar a niños con bajo peso o con sobrepeso. El DIF nacional, que estuvo achicado el sexenio pasado vuelve a aparecer y será, junto con instituciones de salud, el que dé seguimiento a este programa de medición de peso a más de 11 millones de estudiantes. Bien por este programa que en anteriores sexenios se hacía, pues sus resultados servirán para enfocar las políticas de atención a la salud.

  • BAJO EL MICROSCOPIO

Eduardo Clark, el subsecretario más joven que ha tenido la Secretaría de Salud, tiene en sus manos una “bomba de tiempo” con la adquisición de medicinas e insumos, calificada por ellos mismos como la compra consolidada más grande del sector salud, que consiste de 234. 47 mil mdp para abastecer de medicamentos a 26 instituciones de salud.

El equipo de salud se tardó muy poco tiempo para analizar, recibir y fallar a favor de las medicinas que comprarán para 2025-2026. Ellos pusieron la fecha del 4 de enero para tener los fallos de esta convocatoria. Si fallan, a los que impactarán serán a los millones de pacientes.

No la tienen fácil. Ojalá que por fin logren dar con la fórmula que requiere México.

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