Se cae la cuarta ronda

El 16 de septiembre, el mismo día en que la presidenta Sheinbaum habló con Donald Trump, The Wall Street Journal dio a conocer que la cuarta ronda de negociación del T-MEC se pospondría una semana y se celebraría el 28 y 29 de septiembre, después de la visita del presidente Xi Jinping a la Casa Blanca. Ayer se hizo patente que la esperada cuarta ronda no se llevará a cabo, supuestamente, según Economía, por la agenda de la visita del mandatario chino. La cancelación para la otra semana habría obedecido a una dinámica parecida a la de Canadá, en la que ya se tenían avances con el USTR y su titular, Jamieson Greer, pero la falta de flexibilidad del secretario de Comercio, Howard Lutnick, para disminuir aranceles bajo la sección 232 hizo que el equipo de Economía decidiera no avanzar.

CAMBIO DE SEÑAL

Apenas el lunes, en una entrevista con Bloomberg, Greer se mostró optimista en cuanto a los acuerdos con México y citó como ejemplo el Monitor de Comercio de Aluminio que la Secretaría de Economía presentó el viernes 18. Destacó también que la negociación con México no se litiga en los medios y se hace de manera discreta, en clara alusión a lo que no ocurrió con Canadá.

EL PROBLEMA LUTNICK

El 9 de septiembre ya se veían fricciones. De último momento, Lutnick, canceló una visita que realizaría a la presidenta Sheinbaum en Palacio Nacional. El secretario Marcelo Ebrard dijo primero que la cancelación había sido supuestamente por un tema meteorológico. No obstante, la autoridad de la aviación civil, FAA (por sus siglas en inglés), no tenía ningún reporte de disrupción de vuelos en el área de Washington DC, donde se encontraba Lutnick un día antes. Después, la Presidenta dijo que el secretario de Comercio había tenido un problema con su avión. Lo cierto es que ese tipo de reuniones se celebra cuando ambas partes pueden anunciar un acuerdo o al menos un entendimiento preliminar. No lo había, y al final sólo se realizó una videollamada.

Algo importante es que Ebrard ha logrado desarrollar una buena química con Lutnick y tuvo buenos reflejos al involucrarlo para evitar que descarrilara el proceso. Probablemente de ahí surgió el intento de reunión en Palacio Nacional cuando se reunió con él una semana antes en la Reunión Ministerial de Innovación del G20 en Carolina del Norte. Sin embargo, no fue suficiente.

CONSECUENCIAS

Sin la cuarta ronda de la próxima semana se comprimen los tiempos para la negociación antes del 3 de noviembre, cuando se celebra la elección intermedia en la que los votantes estadunidenses definirán quién ocupa un tercio de los escaños del Senado y renovarán toda la Cámara de Representantes. La perspectiva electoral no es favorable para los republicanos, dados los bajos niveles de aprobación de Trump. Reflejo de esta debilidad es el acto de desesperación de ofrecer 5 mil dólares a cada ciudadano adulto si su partido mantiene la mayoría en las dos cámaras.

El escenario más probable es que la negociación se posponga hasta 2027. Para México, ello implica que las inversiones se van a ralentizar o de plano cancelar en sectores como el automotriz, el acero y el aluminio ante la extensión de la incertidumbre.

También habrá que observar si se mantiene el aparente entendimiento en materia de seguridad con Sheinbaum, visible en el mensaje de Trump ante la Asamblea General de la ONU: si bien dijo que México es el epicentro de la violencia de los cárteles, también se dijo muy orgulloso de la buena relación con el gobierno mexicano y de los grandes avances logrados.